(Santiago de Compostela, 21 febrero 1837 -15 julio 1885)
Poetisa lirica gallega. Aprendió tempranamente las canciones de su tierra, debido a su afición a la música. Se casó con el historiador de Galicia Manuel Murguía, en 1858. Tuvo un hijo, que perdió, lo que ayudó a llenarla de sufrimientos morales, además de los físicos que sufrió durante toda su vida. Su vida fué triste, aislada de las gentes, sin aventura exterior, pero su alma se desbordó en su obra, llena de su ternura de mujer y de enamorada de su tierra nativa. Sus versos, de auténtico lirismo, transpiran la melancolía de su alma. Escribió en castellano y en gallego. «Cantares gallegos», son como una evocación del alma de su región. En ellos se encuentra una fuerte identificación con el dolor de las pobres gentes que han de emigrar, obligados por la miseria. Follas novas nos ofrece una mayor variedad en el metro e innovaciones estróficas. Merece mención especial entre las poesías que componen este libro, la titulada «¡Padrón...! ¡ Padrón!». «En las orillas del Sar» se presiente la inquietud angustiosa por algo vagamente intuido, ansia de olvido y muerte. Su mausoleo se encuentra en la iglesia de Santo Domingo de Santiago.
