(Florencia, 30 mayo 1265 Rávena, 14 septiembre 1321)
El mayor poeta de la Edad Media, recibió una formación brillante; poseía dotes singulares para el dibujo, el canto y la música; y era muy hábil en el manejo de las armas. Tomó parte en las luchas entre güelfos y gibelinos, siendo partidario de los últimos, por lo que fué desterrado de Florencia, a quien llamó «madrastra sin cariño». El variado y complejo material humano recogido en estos años de su juventud, desfilarán más tarde por las páginas de su obra cumbre, «La Divina Comedia», que él tituló simplemente <Comedia», añadiéndole la posteridad el epiteto con que es conocida. Está escrita en tercetos endecasílabos, y en ella se relata un viaje fantástico a través del Infierno, Purgatorio y Gloria, divididas, cada una de esas regiones celestes, en nueve círculos concéntricos. Este viaje imaginario, que el poeta realiza acompañado de Virgilio, le da ocasión para exponer, con diáfana poesía, la concepción filosófica medieval; otros valores son el carácter de documento humano, y la intuición lingüistica que le permitió hacer del italiano uno de los idiomas más bellos de Europa. Realmente inspirado es el canto a Beatriz, que representa la sublimación del amor humano, y cuya pérdida había ya llorado en sus «Canciones y en su Vita Nuova, escrita durante su destierro de Florencia, obra en la que recogió varias poesías amorosas, relacionándolas con la descripción de los hechos que las habían originado y analizándolas con comentarios en prosa. El Convivio es obra de carácter filosófico en prosa más elaborada, madura y compleja que la de la Vita Nuova.
