(Sudbury, 1727 - Londres, 2 agosto 1788)
Pintor inglés. Sus primeros años fueron difíciles y arduos, pero su maestro Gravelot ya presintió en él al pintor eminente. Se dedicó primero al retrato, pero su genio imaginativo cuadraba poco en el estudio paciente, y su afición le inclinó al paisaje, con una nueva forma de interpretación colorida y luminosa, de poesía sencilla y salvaje, que despertó el interés de Inglaterra. Así, expuso: «El guardador de puercos» y «El pastorcito», y más tarde «La batalla de los muchachos y de los perros» y el famoso «Leñador sorprendido por la tempestad». Hubiera sido sin duda alguna el primer maestro de la escuela inglesa, si su orgullo y el sentimiento de su propio valer no hubieran oscurecido en algo su fama.
