(Yedo, 1760 - 1849)
Pintor Japonés. A sus catorce años aprendió el oficio de tallista en madera, dibujo e ilustración. En 1786 escribió algunos cuentos y novelas, a los que añadió ilustraciones de artísticos dibujos. También ilustró novelas ajenas e hizo retratos. Se dice que realizó más de 30.000 dibujos e ilustró 500 volúmenes. La época de mayor fecundidad es la comprendida entre 1800 y 1835. Es jefe de la escuela Japonesa, que se distingue por su sencillez y audacia. En 1925 el Museo Británico de Londres hizo una exposición de sus obras con 20 pinturas, 161 grabados a color y 20 libros estampados. También expuso los de sus discípulos. Se distinguió, sobre todo, en los «Surrimonos>>, que son felicitaciones alusivas al Año Nuevo, con dibujos. Su obra más curiosa es Mangwa, en quince volúmenes, dedicados a toda clase de temas, incluso paisajes y motivos tomados de leyendas heroicas. Sobresalen también: «La catarata de Amida en la provincia de Kiso>>, "Junco navegando en la bahía de Suminoye" y "Cien vistas del Fujiyama". Su dibujo es siempre perfecto y su color delicado, con gran detallismo en sus primeras obras y trazo más amplio y firme en las de su madurez.
