(Alcalá la Real, Jaén, 16 marzo 1568 - 29 diciembre 1668)
Arquitecto y escultor español. Ya en sus primeros años pasó a Sevilla para perfeccionarse en Bellas Artes; de 1607 data su obra más antigua: «El Niño Jesús» que existe en el sagrario de la Catedral de la misma. Entre 1610-1612 fecha la «Cabeza y manos de San Ignacio» y el «Retablo con las estatuas de San Jerónimo» del Monasterio de Santiponce. Nadie aventaja la naturalidad de su arte, su plegado en los paños y la sobria dulzura de los semblantes. Entre sus principales obras figuran: «San Juan Bautista», «San Juan Evangelista», «Las Virtudes Cardinales», «Crucifijo», «Jesús Nazareno», venerada en la Merced Calzada de Sevilla, «La Virgen y San José», y «Santo Domingo», estatua de tamaño natural en actitud de penitencia, conservada en el convento de Porta-Cœli de aquella ciudad. Buscó siempre en sus obras la inteligencia y la verdad.
