(Cerca de Cherburgo, 4 septiembre 1814 - Barbizon, 20 enero 1875)
Pintor francés, hijo de labradores. Admirador de Mantegna, Miguel Ángel y Delacroix, tardó varios años en salir de la miseria y poder pintar, según le dictaba su vocación: las escenas rústicas de las que se desprende una profunda religiosidad. La primera obra de esta serie es: «El aventador de trigo», a la que siguió «El sembrador», «La Pastora sentada», «Esquileo de los carneros», «La comida de los segadores», «Las espigadoras», «El Angelus» (la más famosa), «El hombre del azadón», «Las cuatro estaciones», etc. Fue un autor discutidísimo en Europa e incomprendido a causa de los temas de su elección, siendo, en cambio, apreciado por los norteamericanos por la comunidad de educación, creencias y amor a la vida rústica. Toda su vida vivió pobremente, en una granja, rodeado de sus nueve hijos, sin conocer, en vida, ni la fama ni la riqueza, pero entregado de lleno a su admirable vocación.
