(Pillers, 1593 - Roma, 1665)
Pintor francés. Marchó muy joven a París, donde residió oscuramente hasta 1624, fecha en la que se trasladó a Roma, alimentando su inspiración en las fuentes de Vinci, Tiziano, Rafael y otros. Inicia bien pronto sus obras maestras, y el propio Richelieu, en nombre del rey, le llama a París y le aloja en las Tullerías, encargándole la decoración de la gran galería del Louvre y nombrándole su primer pintor. Disgustos y envidias halla en su carrera, pero su obra mantiene siempre exactitud, dulzura, pureza de color y perfección en los efectos de luz, mereciendo ser llamado «filósofo de la pintura y pintor de los pensamientos». En número de 342 se cuentan sus obras, entre las que figuran: «Moisés salvado de las aguas». «El Maná». «El juicio de Salomón», «Adoración de los Magos», «La Cena», «La Mujer adúltera», «La Primavera», «El Estío», «El Otoño», «El Invierno», «Eco y Narciso», «Robo de las Sabinas», «Bacanal», «Paisajes», tema en el que no admite rival, «David vencedor de Goliat». «Educación de Baco», y otras. La correspondencia de Poussin fue publicada en París en 1824.
