Encuentra las mejores biografías aquí

(Antioquía, 347 - En el destierro, 14 diciembre 407)

Por su extraordinaria elocuencia recibió en el siglo VI el epíteto de «Crisóstomo» o «Boca de oro», y por la entereza de carácter y celo de las almas es una de las figuras más destacadas del mundo oriental. Ordenado sacerdote, inició en Antioquía su actividad oratoria, dirigiendo al pueblo homilías llenas de profunda erudición bíblica, y de intensa piedad cristiana. Sus sermones son de tema moral o de carácter panegírico predicados con ocasión de las fiestas del Señor o de los santos. Se conservan gran número de cartas y tratados menores sobre la vida monástica y la virginidad. Elevado a la sede de Constantinopla, continuó su actividad a la cual pusieron término las intrigas de Teófilo de Alejandría y la emperatriz Eudoxia.