(1166 - 19 octubre 1216)
Rey de Inglaterra, excelente táctico, diplomático y militar; pero cruel y vil. Se le acusa de haber hecho asesinar a su sobrino Arturo, hijo de Ricardo Corazón de León, que le disputaba el trono. Como no se presentó ante Felipe Augusto de Francia, de quien era vasallo, éste le privó de sus feudos franceses, perdiendo Normandía, a pesar de una hábil maniobra de Juan. Se indispuso con el Papado por querer elegir libremente a los arzobispos de Canterbury, que eran generalmente los Primeros ministros. Inocencio III impuso su candidato y, al ser rechazado, puso al reino en entredicho, por lo que el rey hubo de ceder. El conflicto entre Juan y sus barones rebeldes terminó firmando el rey la famosa «Carta Magna», que mitiga el poder de la monarquía absoluta en Inglaterra.
