(Siglo IV a. de J.C.)
Legislador de Esparta, a cuyo código debió este pueblo su grandeza histórica. Su figura y la época en que vivió están mezcladas con la leyenda, por lo que resulta difícil de biografiar. Se dice que en un viaje a Creta había estudiado la organización de la isla y en ella había inspirado la que dió luego a Esparta al frente del Estado. Hizo jurar a los reyes que conservarían su Constitución hasta su vuelta y como la Pitonisa de Delfos había profetizado la grandeza de Esparta mientras la observarían, se dice que se dejó morir de hambre para no desligar a su pueblo de su juramento, aunque otros creen que murió de enfermedad, en el año 324 a. de J.C. Licurgo fue además de un gran legislador un notable estadista, y a él se deben las construcciones del Odeón, el Teatro de Dionisos, y las obras marítimas del Pireo.
