(Ajaccio, Córcega, 15 agosto 1769 - Santa Elena, 5 mayo 1821)
Emperador de los franceses, hijo de Carlos María Bonaparte y María Leticia Ramolino. A los nueve años de edad consiguió con su hermano José una beca para estudiar en Francia; a los quince ingresó en la Escuela militar de París, siendo a los diecisiete segundo teniente. Estudioso incansable, llegó a conocer con perfección latín y griego. Fue testigo de la Revolución francesa y enviado a Tolón para que reprimiera una sublevación. Fue ascendido a general de brigada a los veinticuatro años; se casó con Josefina, viuda de Beauharnais, que tenía dos hijos, en marzo de 1796. Toma parte en la guerra contra Italia, y emprende la campaña de Egipto, contra Inglaterra; es nombrado primer cónsul en 1799. En 1804 fue proclamado emperador y coronado por Pío VII en París. Consigue las victorias de Marengo, Austerlitz, conquista Nápoles donde «coloca» a su hermano José como rey, antes de coronarlo como rey de España, y da Holanda a su otro hermano Luis. Toma Viena y entra en Berlín; funda el reino de Westfalia, para su hermano Jerónimo; domina Portugal, pero no consigue dominar España que le combate en la guerra de la Independencia y vence a sus tropas en muchas ocasiones (1808-1814). Logra la anulación de su matrimonio. Toma como nueva esposa a María Luisa de Austria (1810) y nace su hijo, al que denomina Rey de Roma. En la campaña de Rusia es derrotado y más tarde obligado a abdicar pasando a Elba, de donde se evade para fundar el imperio de los Cien Días, hasta que en Waterloo (18 de junio 1815) es derrotado definitivamente, y desterrado a la isla de Santa Elena.
