(Saint-Malo, 19 junio 1789 - París, 27 febrero 1854)
Filósofo francés. Después de una niñez y juventud llenas de dudas en su fe y en su vocación, abrazó el sacerdocio a los treinta y cuatro años de edad y escribió su «Ensayo sobre la indiferencia en materia de religión» en 1818, obra de las que forman época dado el estado de las almas. En 1821 publicó su «Defensa del Ensayo» para combatir a sus enemigos. Con Montalembert y Lacordaire fundó el periódico L'Avenir que al mismo tiempo que despertó las energías de los católicos para que supiesen reclamar en favor de su libertad, le atrajo sobre él la condenación de todo el catolicismo, llegando a ser condenado por el Papa Gregorio XVI, en cuyo punto fué abandonado por Lacordaire, que siguió en la obediencia a Roma. En 1834 escribió «Palabras de un creyente» del que el pontífice dijo que era «pequeño en volumen, pero enorme en perversidad», aun cuando su estilo es lo mejor que salió de su pluma. En 1836 y siguiendo su línea contraria a Roma, publicó sus «Asuntos de Roma» que lo llevaron definitivamente fuera de la Iglesia. Siguió escribiendo intensamente y, sobre todo en «Discusiones críticas», llega a la más alta expresión su enemistad al dogma católico.
