(París, 6 agosto 1638 -13 octubre 1715)
Filósofo y teólogo francés, ardiente defensor de Descartes a quien más adelante llegó a superar en renombre. Fue, además, matemático y físico, y en 1699 ingresó como miembro honorario en la Academia de Ciencias. Tenía un espíritu enamorado de la meditación, aunque no rehuía la polémica. Sus ideas están en «Conversaciones Metafísicas»; su ideología está impregnada de fideísmo y misticismo; en «Búsqueda de la verdad» establece los principios metafísicos de la moral. Es el creador del sistema filosófico llamado «ocasionalmismo» por el que niega la influencia reciproca entre el alma y el cuerpo; éste es una extensión o substancia puramente pasiva que no puede obrar por su propia eficacia sobre el espíritu, pero como es clara la correspondencia entre lo físico y lo espiritual en el hombre, es necesario recurrir a una potencia que no se encuentra en ninguno de estos dos seres; esta potencia es Dios, que quiere sin cesar que las modificaciones del cuerpo y del espíritu sean recíprocas. Su sistema se llama igualmente «Ontologismo o visión en Dios».
