(Weidenwang, 2 julio 1714 - Viena, 15 noviembre 1787)
Compositor alemán. Fué genial reformador del arte lírico dramatico y una de las más eminentes figuras de la historia de la música. De humilde cuna, estudió en las escuelas populares hasta que con medios que le proporcionaban sus escasos conocimientos como músico ambulante pudo llegar a Viena, donde, protegido por el príncipe Melzy, cursó los estudios, que luego completó en Italia. Su primera obra fué «Artajerjes». En Londres estrenó, entre otras, «La caída de los gigantes». Se impuso la tarea de reformar el arte lírico, por lo que estudió latín y griego para comprender a los clásicos. Con arreglo a esta innovación compuso y estrenó: «Ifigenia en Áulide» y «Orfeo y Eurídice». Fué duramente atacado por los partidarios de la ópera italiana. Compuso más tarde «Ifigenia en Táuride», su obra cumbre. Gluck, además de gran músico y reformador, hizo de la música la colaboración fiel de la obra literaria y enriqueció la orquesta con nuevos instrumentos. Es autor de cuarenta y ocho óperas, seis sinfonías para violín, ocho cantos, oberturas, sonatas, tríos, cuartetos, un concerto para flauta e instrumentos de arco, las «Siete Odas de Klopstock» para canto y clave, y varios salmos. María Antonieta fué su discípula.
