(Eisenach, 21 marzo 1685 - Leipzig, 28 julio 1750)
Uno de los más célebres genios musicales. Empezando como violinista en la corte de Weimar, en 1703, le encontramos como maestro de los conciertos de la corte, de 1714 a 1717. En 1723, ocupó Bach el puesto de cantor de la Thomasschule, en Leipzig. Años más tarde, recibió el título honorario de compositor del Elector de Sajonia y maestro de capilla del duque de Weissenfels. Pocas antes de morir, quedó ciego. Dejó diez hijos, habiendo pasado por la pena de perder otros diez. Fué un virtuoso del piano y del órgano, además de uno de los compositores más geniales. Se le considera el padre de la moderna escuela. En su obra pone de manifiesto la importancia que concede a la armonía y a la melodía. Sus obras orquestales llegan a los más altos grados de la expresión musical. La sublimidad de la inspiración destaca en su música religiosa. De la prodigiosa obra de Bach (música de cámara, cantatas religiosas, pasiones, misas, etcétera) nos limitaremos a citar: la Pasión según San Mateo; la Misa en si menor; el Magnificat; los Conciertos de Brandeburgo, el Clavecín bien temperado y el Arte de las fugas. El renacimiento musical de Bach como compositor no tuvo lugar hasta los setenta y cinco años de su muerte, o sea, hasta la ejecución de la Pasión según San Mateo bajo la dirección de Mendelssohn.
