(Salzburgo, 27 enero 1756 - Viena, 5 diciembre 1791)
Compositor alemán. Fue un niño precoz que a los tres años de edad tocaba el piano y a los cuatro dictaba a su padre minuetos y pequeñas piezas. A los seis años, interpretó un concierto en Munich y otro en Viena. A los siete actuó como intérprete de piano y violín en Augsburgo, Maguncia, Colonia, Bruselas, París y Londres, con éxito, en un viaje que duró tres años de continuos conciertos. En 1769 fue nombrado director de la capilla archiepiscopal de Viena, y poco después emprendió con su padre un viaje a Italia donde triunfó plenamente. A los catorce años había compuesto tres óperas y varias sinfonías y serenatas. Su Idomeneo di Creta marca el fin del periodo juvenil y de la influencia italiana y el principio de su estilo inconfundible. En 1787 compuso en Viena «Don Juan», suma y compendio de todas las perfecciones donde su genio llega a la cumbre. Suyas son también «Las bodas de Fígaro» y «La flauta mágica». Su última obra fue una «Misa de Requiem» que dejó incompleta. Su fecundidad asombrosa es única en la historia de la música y se ha dicho que la suya es la expresión más acabada de ésta. Hombre bueno y resignado, fue objeto de envidias y murió pobre después de haber enriquecido a sus editores.
