(Sinigaglia, 3 mayo 1792 - Roma, 7 febrero 1878)
Pertenecía a una familia noble y su nombre era Juan María Mastai Ferretti. Fue arzobispo de Spoleto, cardenal en 1840, y Papa en 21 de junio de 1846, a la muerte de Gregorio XVI. Promulgó una Constitución para los Estados pontificios, pero en 1848 ocurrieron tan graves disturbios en Roma que hubo que retirarla y se fortaleció la república. En 1850 las tropas francesas restablecieron el gobierno del Papa, pero en 1870 sus Estados fueron anexionados al reino de Italia, considerándose prisionero en el Vaticano y asimismo sus sucesores hasta 1929, en que se firmó el tratado de Letrán. Tuvo también que sufrir todas las consecuencias de la Kulturkampf de Bismark, vio la Iglesia desatendida por los gobiernos de Austria, Polonia y Rusia, firmó un Concordato con Isabel II de España y con varios países americanos; estableció la jerarquía católica en Inglaterra, robusteció la jerarquía en Estados Unidos. En su Syllabus condenó 80 proposiciones erróneas modernas, publicó 21 encíclicas, reunió cuatro veces el episcopado mundial, y en 1870 convocó el Concilio Vaticano que proclamó la infalibilidad del Papa; definió, en 1854. el dogma de la Inmaculada Concepción de María. Canonizó a varios santos y tuvo una vida activísima al servicio de Dios.
