(Estrasburgo, 15 septiembre 1853 - Tamanraset, 1 diciembre 1916)
De familia noble y rica, oficial en Saint-Cyr, deslumbraba a sus conciudadanos por sus prodigalidades, fausto y excentricidades. En 1883 se hace explorador, vestido como un judío, aprende hebreo y árabe y se introduce en Marruecos Durante once meses recorre 2250 kilómetros por regiones que hasta entonces no habían sido visitadas por europeos: Tetuán, Xauen, Alcazarquivir, Tikirt, Tiznit, Mogador. La crónica que relata su expedición se encierra en dos volúmenes: «Agradecimiento a Marruecos», que le valieron la gran Medalla de Oro de la Société Géographique de Paris. A su regreso abraza la vida austera de los trapenses en octubre de 1886. En 1901 se hace ermitaño en Beni-Abbés orando, cuidando enfermos y escribiendo. En su afán expiatorio se instala en el macizo de Hoggat, entre los tuaregs (targuis) nómadas, a quienes cuida con abnegada caridad, vestido con el blanco gandurah que tiene una cruz roja en el pecho. Fué salvajemente asesinado en 1916, en Tamanraset (Sáhara central). Sobre sus escritos se redactaron las primeras Reglas de lo que sería la Congregación de los Hermanitos y Hermanitas de Jesús, repartidos hoy en más de sesenta países.
