(Torrelaguna, 1436 - Roa, 8 noviembre 1517)
Cardenal y gran hombre de Estado español. Estudió Derecho y Teología en Alcalá y Salamanca y residió en Roma durante algunos años. Entró en la Orden de San Francisco en 1448, donde llevó una vida ascética y virtuosa. A los cincuenta y tres años de edad y por indicación del obispo de Toledo, Mendoza, fue nombrado confesor de la reina Isabel la Católica, de la que fue también consejero. Por mandato del Papa, en 1495, tuvo que aceptar el arzobispado de Toledo, desde el que reformó las costumbres del clero. Acompañó a los reyes a Granada y bautizó a 4000 moriscos. Después de la muerte de la reina fue albacea, y después de la de Felipe «el Hermoso», nombrósele gobernador general del reino, hasta el regreso del rey don Fernando, que estaba en Italia. Propugnó la conquista de África, y, como el rey no se decidiera, organizó él mismo la conquista de Orán en la que marchó al frente de las tropas. Al morir Fernando el Católico también le nombró regente, cargo confirmado por Carlos I, a pesar de la oposición de los nobles castellanos y de los flamencos. Defendió a Navarra de los intentos del rey de Francia para recuperarla. Murió cuando se dirigía a recibir al nuevo rey Carlos. Fue también un gran amigo de la cultura fundó la Universidad de Alcalá e imprimió la «Biblia Poliglota».
