(108 a. de J.C. Pistoya, 61)
Patricio romano. Su nombre va unido a la conjuración aplastada por Cicerón. Su carrera empezó con la fortuna de Sila (o Sulla). Fué el instrumento de César y de Craso. Habiendo reunido a los deceрcionados partidarios de Sila, tramó una conjura, que fué desenmascarada por Cicerón, entonces cónsul, y que fué aplastada. Sus tropas fueron batidas por las de Petreyo, lugarteniente de Cayo Antonio, muriendo Catilina en la batalla de Pistoya. Pasó su juventud en la disolución y el vicio, desplegando una gran crueldad en la época de Sila. Aunque de un talento excepcional y un valor extraordinario, puso sus dotes al servicio de las peores causas.
