(Le Pellerin, 21 marzo 1759 - Trieste, 25 diciembre 1825)
Siguió sus estudios en el Colegio de los Oratonienses en Nantes y en Paris, aunque nunca recibió órdenes mayores. Abrazó con entusiasmo los principios de la Revolución, figurando como procónsul terrorista en Lyon, donde ordenó espantosas matanzas; y. luego, en la Convención, hasta la muerte de Robespierre. Provocó el golpe de Estado de Termidor (1794). Nombrado después ministro de Policía (1799) aún en tiempo de Bonaparte. conservó este puesto hasta 1810. Fouché había ayudado antes a Napoleón a proclamarse emperador. Fué creado conde de Otranto en 1808, y presidió durante los Cien días el Gobierno provisional. Facilitó la entrada de Luis XVII en París, quien, agradecido, le nombró ministro de la Corona. Con la regencia de Luis XVIII sintió llegar el fin de su carrera política, dimitió después su puesto de ministro y aceptó el de embajador en Dresde, un puesto que lo alejaba de Francia. En 1816, durante la restauración y porque había votado la muerte de Luis XVI (en 1793), fué condenado por la Ley, como regicida, al destierro; viviendo en Praga, Linz y Trieste, donde murió. En sus <<Memorias>> se muestra como ministro intrigante y carente de escrúpulos. Estuvo afiliado a todos los regímenes y partidos, y a todos los traicionó cuando presentía que llegaba su ocaso. Estaba al corriente de cuantos complots y movimientos secretos se gestaban.
