(1394 - Nápoles, 27 junio 1458)
Rey de Aragón, cuyo trono heredó el 2 de abril de 1416. El recelo y antipatía con que en un principio le miraron catalanes y aragoneses, se trocó en entusiasmo al comprobar su buen gobierno y éxitos militares. Consiguió el dominio rotundo de la Cerdeña y sometió Córcega. A petición de Juana, reina de Nápoles, combatió contra los ejércitos del duque de Anjou, que habían puesto sitio a Nápoles, y los derrotó. Regresó a España y durante su ausencia los genoveses tomaron Nápoles y Gaeta. Dirigióse de nuevo a Italia Alfonso V, pasando antes por Túnez, donde derrotó a los moros y puso sitio a Gaeta. No pudo tomarla y fue hecho prisionero. Recobrada la libertad sitió a Nápoles, conquistándola a la segunda tentativa. Falleció poco después de tomar dicha capital, en el castillo de Ovo. Un rasgo demostrativo de su magnanimidad fue el de acoger en su campamento, cuando sitió Gaeta, a los niños, mujeres y ancianos expulsados de la ciudad porque, según sus propias palabras, <<más quería no tomar la plaza, que faltar a los deberes de humanidad>>. Su corte fue una de las más brillantes del primer Renacimiento, perpetuando aún el Arco del Castel Nuovo su triunfo sobre la ciudad.
