(270? a. de J.C. - 221)
Yerno de Amílcar y sucesor de éste, en 229, en el mando de las tropas cartaginesas destinadas a someter el Sur y el Levante de la Península Ibérica. Su mayor acierto fue fundar Cartagena, excelente puerto a la vez que centro de una comarca rica y próspera. Siguió una política de atracción y simpatía, con lo que ganó la confianza de los íberos; no obstante, murió asesinado por un indígena que había jurado vengar la muerte de su amo. Le sucedió Aníbal, el hijo de Amílcar.
