(Madrid, 25 agosto 1707 - 31 agosto 1724)
Rey de España, hijo de Felipe V y de M. Luisa de Saboya, fue apadrinado por el rey de Francia Luis XIV, en cuya representación vino a España el duque de Orleans. En 1709 fue proclamado Príncipe de Asturias, y en 21 de enero de 1722 casó con Luisa de Orleans, duquesa de Montpensier, que solo contaba doce años de edad. Por abdicación de su padre Felipe V, fue proclamado, rey el 9 de febrero de 1724, siendo muy bien recibido por el pueblo, pues era bueno e inteligente. A pesar de su abdicación, Felipe V no renunciaba a intervenir en los asuntos de Estado, de modo que el nuevo rey poco tenía que hacer, y, además, no demostraba grandes aficiones al gobierno. De hecho hubo, pues, dos Cortes: una en San Ildefonso, donde residía Felipe V con su esposa, y otra en Madrid. Su corto reinado de sólo seis meses no se significó por ningún acto digno de mención; los historiadores elogian la piedad y discreción del malogrado príncipe, si bien dejaba que los demás abusasen de su autoridad, preocupado por las costumbres licenciosas de su esposa. No pudo realizar las esperanzas que había hecho concebir.
