(Paris, 14 mayo 1601 - 14 mayo 1643)
Rey de Francia, hijo de Enrique IV y de María de Médicis. Durante su minoría, se encargó de la regencia su madre y más tarde, durante dieciocho años, dejó el gobierno en manos del cardenal Richelieu, aunque muchas veces tenía participación en la política de su ministro. Tuvo que desterrar a su madre, que no cesaba de intrigar contra él y el Cardenal. En realidad la historia de su reinado es la historia de Richelieu, pero no en el sentido de que el monarca no tenía voluntad sino de que comprendió la grandeza del objeto perseguido por este cardenal y le prestó su apoyo consciente, según prueba Saint-Simon en su «Paralelo entre los tres reyes Borbones». Fue enfermizo y tímido, de costumbres morigeradas, pero valeroso en la guerra. Casó con Ana de Austria y tuvo dos hijos: Luis, que le sucedió con el nombre de Luis XIV, y Felipe de Orleans, que fundó la Casa de este nombre. Las obras artísticas producidas en Francia durante su reinado responden al llamado «estilo Luis XIII».
