(San Petersburgo, 10 mayo 1868 - Ekaterimburgo, 16 julio 1918)
Zar de Rusia, hijo mayor de Alejandro III y de la princesa danesa Damar de Dinamarca. Sucedió a su padre en 1894, se alió con Prusia, inició la Conferencia de la Paz de La Haya; en el mismo año hizo la guerra contra el Japón, que a Rusia le costó Manchuria y Corea. Introdujo en su Imperio reformas constitucionales. Contribuyó al desenvolvimiento de la actividad económica, a la producción agrícola y al progreso textil y metalúrgico, favorecido por un sistema aduanero casi prohibitivo. La Deuda había sido convertida y la circulación metálica restablecida; pero la industrialización creó la formación de los partidos revolucionarios. En 1905 estalló una revolución, que fracasó. Entró en la primera Guerra mundial (1914-18) a favor de Francia, sufriendo numerosas derrotas las tropas rusas frente a las alemanas. Cuando en febrero de 1917 estalló la revolución bolchevique, abdicó en su hermano el Gran Duque Nicolás, y se retiró a Crimea. Pero fue preso y conducido primero a Tobolsk y luego a Ekaterimburgo, en los Urales, donde después de varios meses de sufrimientos fue asesinado juntamente con la zarina Alejandra Feodorovna, el zarevitch y otros miembros de la familia imperial, por el soviet comunista. Se ha forjado la creencia de que se salvó de la matanza la hija menor, la Gran Duquesa Anastasia, y de que vive todavía, existiendo varias versiones de la misma historia.
