(Roma, 6 enero 1587 Toro, 22 julio 1645)
Político español. Hijo de Don Enrique de Guzman, segundo Conde de Olivares y embajador de España en Roma, fue nombrado gentil-hombre de cámara, para su hijo, por Felipe III y supo captarse completamente la confianza del príncipe por lo que al subir al trono Felipe IV, fue su ministro y valido omnipotente persiguiendo a los servidores de su padre. Desencadenó la guerra de Holanda, que terminó con la independencia de dicho país; y también las sublevaciones de Cataluña y de Portugal que logró su independencia. Atrajo sobre si la enemistad del pueblo español hasta que la influencia de la reina decidió la caída del valido, que fue desterrado a Loeches y luego a Toro, donde murió. Era inteligente y activo trabajador, íntegro, terco, colérico, y desgraciado en sus planes. Fue protector de literatos y artistas tan celebrados como Rioja y Velázquez.
