(1115 - Piamonte, 6 agosto 1162)
Conde de Barcelona, que mereció el sobrenombre de «Santo». Sucedió a su padre Ramón Berenguer III. Siendo muy joven, se verificaron sus esponsales con Petronila, para preparar así la unión de Cataluña y Aragón, matrimonio que había de hacerse efectivo en 1150. Entre sus gestas gloriosas cuentan la toma de Almería, Tortosa, Lérida. Mequinenza y Ciurana. Más tarde, cuando Sancho de Navarra invadió sus estados, pactó con su cuñado Alfonso VII de Castilla, y fue aliado también de Enrique de Inglaterra, con cuyo hijo Ricardo concertó el matrimonio de su hija Leonor. Fué siempre rey de costumbres puras y reacciones justas, obediente a la Iglesia y leal con la religión. Puso a sus cinco hijos bajo la tutela de Dios y de su gran amigo el rey de Inglaterra, y deseó ser sepultado en el Monasterio de Santa María de Ripoll.
