(Tours, 16 mayo 1799 - París, 19 agosto 1850)
Célebre novelista francés. Cursó la carrera de Derecho, pero desde su infancia se propuso ejercer la literatura. Poca suerte tuvo en sus comienzos, pero tenazmente prosiguió en su empeño. Era de temperamento bondadoso e impresionable. Pronto se adivinó en él al gran pintor de caracteres. Fue el creador de la novela psicológica. Su estilo era claro y ameno, atildado y correcto. Los reveses de fortuna le hicieron vivir en manos de usureros. De su fecundísima obra, citaremos: «La comedia humana», que incluye la mayoría de sus novelas, entre ellas, «Eugenia Grandet» (1833), «El lirio del valle» (1835), «Luis Lambert» (1832), «Los parientes pobres» (1846), etc. Escribió también cuentos, artículos y otros notables trabajos literarios. Es famosa su Correspondance, colección de las maravillosas cartas escritas a su hermana, a su padre y a sus amigos, y que constituye una auténtica biografía. Entre sus obras teatrales destacan: «Dos filósofos» y «Mercader».
(450 - 385 a. de J.C.)
Poeta cómico, ateniense. El más célebre de la comedia antigua. Sólo once obras, de las cuarenta y cuatro que escribió, han llegado a nosotros. Cosechó muy pronto grandes triunfos, viendo representadas siendo muy joven, sus comedias. Las obras de Aristófanes fueron verdaderas sátiras políticas y sociales, de profunda mordacidad. Su descripción de los caracteres no tuvo rival.
Ridiculizó a los agitadores políticos, a los tiranos, a los demócratas y a los aristócratas de su tiempo. Entre las comedias que han llegado completas a nosotros, citaremos: <<Los Caballeros>>, contra el demagogo Cleonte; <<Las Nubes>>, contra los metafísicos y sofistas de su época; <<Las Aves>>, su obra más conocida y de más bella fantasía poética; <<La asamblea de las mujeres>> y <<Plutón>>.
(Reggio, 8 septiembre 1474 - Ferrara, 25 diciembre 1533)
Poeta italiano. Abandonó la carrera de Derecho para dedicarse a la literatura. Inspirándose en Plauto, escribió las comedias I Suppositi y Cassaria. Surgiendo por aquel entonces el renacimiento de la lengua italiana, Ariosto empezó a escribir en su propio idioma, y apareció su célebre poema Orlando. En 1520 su fama estaba extendida por toda Italia. Era Ariosto hombre de gran dignidad dentro de su pobreza, y de probada bondad. Su ascendencia en la literatura de su país fue notable, contribuyendo poderosamente al renacimiento de la lengua italiana. De sus obras, traducidas a varios idiomas, sobresalen: Orlando furioso, en prosa; las comedias <<Nigromante>>, y Scolastica, además de las dos ya citadas, y las <<Odas>> y <<Poesías>> latinas.
(Cerca de Vespignano, 1387 - Roma, 18 marzo 1455)
Pintor italiano. Tomó el hábito dominico a sus veinte años. Fra Angélico concebía el arte como un medio para expresar la grandiosidad de la religión. Creó una escuela de pintura personalísima, subjetiva y espiritualista, que no tuvo sucesores. Sus obras traducen su profunda fe, la santidad de su vida, y su dulzura. En 1436 se trasladó a Florencia para restaurar el convento de San Marcos. Eugenio IV, en 1445, le llamó para que decorase la capilla del Santísimo Sacramento del Vaticano. En Orvieto, pintó en la cúpula de la iglesia un «Juicio final», que, por sorprenderle la muerte, hubo de concluir Signarello. Poco antes de morir, pintó en el gabinete de trabajo del Pontífice romano los frescos inspirados en la «Vida y muerte de San Esteban y San Lorenzo». Entre las innumerables y principales obras de fra Angélico, se pueden citar: «La Coronación de la Virgen» y «Degollación de San Juan Bautista» (Museo del Louvre); «La Anunciación» (Museo del Prado) y «Escenas de la vida de San Cosme y San Damián» (Pinacoteca Antigua, de Munich).