(Niza, 4 julio 1807 - Caprera, 2 junio 1882)
Político y guerrillero italiano. De profesión marino, en 1883 ingresó en la Joven Italia, para, en la fragata Des Geneys, contribuir a ayudar a Mazzini, en un golpe de mano contra el Gobierno del Piamonte. Descubierto el complot, Garibaldi tuvo que huir a Francia y luego a Montevideo, donde propagó las ideas de la Joven Italia. Pronto dedicóse a la guerra de corso, luchando en Rio Grande del Sur, en Uruguay y en San Antonio del Salto, al mando de una legión italiana. Alrededor de su persona forjóse una leyenda de valor. Regresó a Italia para sumarse al alzamiento nacional contra Austria y se puso a las órdenes del rey Carlos Alberto de Saboya. Al frente de 3000 voluntarios participó en la guerra de 1848. Derrotado en Custozza, huyó a Suiza. Después, al servicio de Mazzini y de la República romana, combate contra las tropas de Francia. Refugiado en el Piamonte, el gobierno sardo consideró poco grata su presencia y tuvo que partir, desterrado. Refugióse en Túnez, Nueva York, Perú. China y Oceanía. En 1854 regresó a Italia, isla de Caprera. No cesó de intrigar y luchar. Finalmente organizó un cuerpo de voluntarios en Milán y dirigió la expedición en auxilio de los revolucionarios de Sicilla, de donde pasó al continente, entró en Nápoles con Victor Manuel I, y ganó ambas regiones para el rey de Cerdeña, en pro de la unidad italiana. Más tarde, y al frente de 30.000 voluntarios, quiso tomar Roma, el 3 de noviembre de 1867, por las tropas de Napoleón III, pero en Mentana fué derrotado. Al proclamarse la República francesa pasó a Francia a luchar contra los prusianos con un cuerpo de voluntarios. Durante la paz fué diputado y su muerte se consideró duelo nacional.
(Porbandar, Kathiavar, 2 octubre 1869 - Nueva Delhi, 30 enero 1948)
Jefe del movimiento nacionalista hindú. Educado en la Universidad de Amhebadad, pasó a Londres de 1888 a 1891, donde se doctoró en Derecho. Fué abogado en Bombay y dirigió en África del Sur, desde 1893 a 1913, una empresa en la que trabajaban miles de compatriotas suyos, cuya suerte trató de mejorar pidiendo una especie de autonomía para ellos. Volvió a la India y fué el alma del movimiento protestatario, basado en la desobediencia civil, con el fin de obtener la independencia de la India. De 1922 a 1924 fué encarcelado por las autoridades inglesas, y, al ser puesto en libertad, se ocupó de la educación moral y civil de los jóvenes, inculcando siempre la abstención de la violencia. Fué durante varios años presidente del Congreso Nacional hindú y encarcelado repetidas veces por sus campañas. El arma de que se valió en todo momento fué el ayuno: practicó quince ayunos, con un total de 123 días. Fué llamado Mahatma, o sea, «magnánimo», y supo captarse la confianza de los musulmanes de la India y de las diferentes castas y razas. Desempeñó prominente papel en todas las conversaciones que terminaron con la declaración de independencia en 1947. Fué asesinado por un fanático hindú de tendencia extremista y la noticia de su muerte conmovió al mundo. Fué incinerado a orillas del Ganges.
(Cahors, 2 abril 1838 - Ville d'Avray, 31 diciembre 1882)
Hombre de Estado y político francés. Brillante orador, que no cesó en sus campañas hasta la ruptura oficial de Francia con la Iglesia. Empezó como portavoz de las extremas izquierdas, contribuyó al destronamiento de Napoleón III, después del desastre de las tropas francesas en Sedán, proclamando la República (1870) y continuó como ministro de la Guerra y dictador en la guerra con Alemania en la que, a pesar de los fracasos bélicos, procuró levantar el espíritu nacional. Fué después diputado presidente de la Cámara, concedió la amnistía a los condenados por delitos contra la Commune y con ello se atrajo a toda la democracia. Intentó estrechar la amistad con Rusia e Inglaterra, para hacer frente a Alemania.
(18 agosto 1830 - Viena, 21 noviembre 1916)
Emperador de Austria, rey de Hungría y Bohemia, hijo de Francisco Carlos y sobrino del emperador Fernando I. Subió al trono después de reconquistar posesiones hereditarias perdidas, intentando centralizar el poder y abolir los diversos estados de su Imperio. Pero en 1848, viendo agitarse el espíritu de nacionalidad, Francisco José otorgó a su pueblo, por el diploma imperial del 20 de octubre. instituciones constitucionales, en las que no olvidó las diferencias de carácter de las distintas nacionalidades, primer peldaño de la política liberal que había de seguir años más tarde, si no quería asistir a la ruina próxima e inevitable del Imperio de Austria. Dió también gran impulso a los asuntos interiores: ferrocarriles, escuelas, agricultura, exportación y, en cuanto a la política exterior, trató siempre de mantener la unión con Italia y Alemania. Murió durante la primera Guerra europea.