(Parma, 1546 - Arrás, diciembre 1592)
Duque de Parma, fué el mejor general de su tiempo. Tomó parte en la batalla de Lepanto y, en 1577, marchó a los Países Bajos para sofocar la insurrección de los rebeldes flamencos. A la muerte de su tío Don Juan de Austria, fué nombrado por éste Gobernador de Flandes y Capitán general de su ejército, nombramiento que ratificó el propio Felipe II. La página más brillante de su vida militar fué el sitio y toma de la ciudad de Amberes, en 1585. Más tarde fué llamado a Francia para socorrer a los católicos sitiados en París, regresando por dos veces a los Países Bajos. De salud muy quebrantada, murió en Arrás a sus cuarenta y siete años: italiano por nacimiento, pero español por sus afecciones, con su muerte perdió España una de las más grandes figuras militares del siglo XVI.
(466 Arlés, 484)
Monarca visigodo, sucedió a su hermano Teodorico. Dotado de un gran talento legislador, guerrero y político, asienta los fundamentos de la grandeza del pueblo visigodo. Amplía sus territorios, apoderándose de toda España, excepto Galicia, parte de la Lusitania y parte meridional de la Galia, con las plazas de Arlés y Marsella. Su corte residía en Tolosa, Burdeos o Arlés y era una de las más influyentes de toda Europa. Unió, a su gloria de monarca, su gloria como literato, por haber redactado el primer código escrito de leyes, recopiladas bajo el nombre de <<Código de Eurico». Murió en Arlés, donde residía, y le sucedió su hijo Alarico.
(París, 18 octubre 1663 - Viena, 21 febrero 1736)
General austriaco, llamado "Príncipe Eugenio" que tomó parte en la liberación de Viena del asedio otomano en la toma de Belgrado y de Carmañola. Más tarde ganó la célebre de Zenta (11 septiembre 1697) en la que murió el gran visir Kara Mustafá y 20.000 de tus hombres, con lo que obligó al sultán a firmar la Paz de Carlowitz (26 enero 1699) mediante la cual cedía a Austria la Transilvania y parte de Hungría. Tomó parte luego en la guerra de Sucesión española en auxilio del Archiduque, Carlos; fué nombrado generalísimo de los ejércitos imperiales, la asamblea de Ratisbona le proclamó mariscal de campo y Pedro el Grande le propuso para el trono de Polonia, que rehusó. Después de la paz de Utrecht, que puso fin a la guerra de Sucesión española, fué gobernador de los Países Bajos Ganó la batalla de Peterwardein contra los turcos y tomó nuevamente a Belgrado en 1716. Hasta 1724 fué gobernador de los Países Bajos de nuevo, fundó la Biblioteca de Viena, fué amigo de Leibniz y protector de Rousseau. Escribió numerosas obras políticas.
(Granada, 5 mayo 1826 - Madrid, 11 julio 1920)
Emperatriz de los franceses, hija de los condes de Montijo, de Teba, y duques de Peñaranda, se casó con Napoleón III en enero de 1853 y durante su reinado jamás la corte de Francia había llegado a tal grado de esplendor. Era por su encanto, simpatía y amabilidad, el centro de las fiestas en Compiègne, Fontainebleau y SaintCloud; al mismo tiempo, su espíritu, su caridad y la pureza de sus costumbres la llevó a fundar el Orfanato Eugenia-Napoleón, el asilo para convalecientes, una Caja para inválidos; protegió a la infancia, transformó las cárceles de los niños en granjas avícolas, indultó 3000 procesados políticos, visitó a enfermos, incluso los contagiosos de cólera. En 1855 visitó con su esposo, en Londres, a la reina Victoria. En 1856 nació el príncipe heredero, fué regente desde esta fecha hasta 1859, mientras su esposo estaba en Italia. Partidaria de la independencia de los Estados Pontificios, logró que Napoleón III mantuviese las tropas francesas en Roma, y nuevamente fué regente en 1865 y en 1870. En 1869 viajó a Oriente para inaugurar el Canal de Suez. Después del desastre de Sedán y aconsejada por Lesseps y por Metternich, el 4 de septiembre marchó de Francia: era el año 1870. En 1873 muere Napoleón, y, en 1879 su hijo, el príncipe Eugenio Luis, en África luchando contra los zulús. Eugenia entonces se estableció en Farborough, Inglaterra, y visitó varias veces España. Fué, en su juventud, mujer de gran belleza, inmortalizada por los pinceles de Winterhalter, y de suma cultura. Supo soportar con gran entereza las duras pruebas que sufrió en su vida, casi centenaria.