(Oaxaca, 15 septiembre 1830 - París, 1915)
Presidente de la República de México. Contribuyó a poner fin al gobierno imperial con señaladas victorias, llevadas a cabo desde 1855 a 1867, año en que entrego a Benito Juárez la capital de la República. Se retiró luego de la política activa, pero cuando el presidente Lerdo intentó ser reelegido, se puso nuevamente al frente de las tropas para combatirlo, ocupando en 1876 la ciudad de Méjico, para ser nombrado Presidente de la nueva República y ser reelegido por segunda vez, en 1888. Gobernante de clara inteligencia e inquebrantable honradez, rigió los destinos de Méjico, haciendo que las naciones extranjeras reconocieran su Gobierno.
(Guisa, 2 marzo 1760 - París, 5 abril 1794)
Estudió Derecho en París y fué abogado en el Parlamento en 1785. Comenzó su carrera periodística el 15 de julio de 1789 con la publicación de la France Libre. En noviembre de 1789 publicó el semanario Révolutions de France et de Brabant. Sirvió a Robespierre, pero más tarde se unió incondicionalmente a Danton hasta el fin de su vida, escogiéndole éste como secretario general al ser nombrado Ministro de Justicia. El 31 de marzo de 1794 fué arrestado con Danton, y el 2, 4 y 5 de abril efectuóse la vista de su causa. Murió en la guillotina.
(Atenas, 384/383 a. de J.C - Calauria, hacia 322)
Ateniense, hijo de un rico armero, perdió su hacienda en manos de tutores a la muerte de su padre. Se presentó en el Foro a defender sus derechos, pero era tartamudo y por ello se vió despreciado. Dicen que venció este defecto echándose piedrecitas en la boca, y gritando en la ribera del mar, hasta dominar al ruido de las olas. De este modo adiestrado, volvió al Foro, donde fué el ídolo de Atenas; desenmascaró la traición de Esquines y lanzó a los griegos a la batalla de Queronea contra Filipo II de Macedonia. Pero la batalla se perdió, y con ella la libertad de Atenas. Al fin parece que se envenenó, para no caer en manos de Antípatro. Sus obras son: las «Olintíacas y las «Filípicas»; los discursos contra Leptines y contra Midias; y el de la «Corona», contra Esquines, oponiéndose a que el pueblo griego le regalase una corona de oro.
(Arcis del Aube, 28 octubre 1759 París, 5 abril 1794)
Fué abogado en los Consejos del rey Luis XVI de 1785 a 1791 y ministro de Justicia después del 10 de agosto de 1791. Su oratoria era en extremo fogosa y violenta. Fundó el Club de los Cordeleros y fué el creador del Tribunal Revolucionario y del Comité de Salud pública. Llegó a ser el apóstol de la resistencia; organizó la defensa nacional formando una leva de 300.000 hombres. A él se debe la caída de la monarquía el 10 de agosto. Era partidario del Terror como medida provisional. Después tornóse más moderado. Por esta razón, Robespierre, celoso además de su prestigio, mandó guillotinarlo.