(Balaguer, primeros de septiembre 1319 - Barcelona, 5 enero 1387)
Rey de Aragón, hijo de Alfonso «el Benigno» y de su primera esposa Teresa de Entenza, llamado «el Ceremonioso», o del Punyalet. Tuvo una infancia ingrata, por el desvío que le mostró su madrastra Leonor de Castilla. Su reinado está entretejido de triunfos políticos, obtenidos muchas veces a costa de una implacable violencia. Cooperó con Alfonso XI en la guarda de Gibraltar; sofocó el movimiento de los nobles levantiscos («unionistas»), venciéndolos en Épila (1348), y rasgando con su puñal el privilegio de la Unión concedido a ellos por Alfonso «el Liberal»; desposeyó a Jaime III, rey de Mallorca, de sus Estados, que quedaron nuevamente incorporados a la Corona catalano-aragonesa; intervino en la guerra civil de Castilla, contra su homónimo Pedro el Cruel, provocando su caída y el advenimiento de la Casa de Trastamara; se enfrentó con Génova, logrando afianzar los derechos sobre Cerdeña; y aceptó, por último, la soberanía de los ducados de Atenas y Neopatria. Fue culto, enérgico, activo, y observador de la etiqueta palaciega. Creó en Huesca un «Estudio General», e impulsó la labor histórica.
(Valencia, julio-agosto 1240 -Villafranca del Panadés, 11 noviembre 1285)
Llamado «el Grande», hijo de Jaime el Conquistador y de su segunda esposa Violante. Por sus grandes cualidades su padre lo asoció a sus empresas; casó con Constanza, hija de Manfredo de Suabia, regente de Sicilia y paladín del partido gibelino. Subió al Trono en 1276, luchó contra los moros de Valencia y convirtió en feudatario al reino de Mallorca que ocupaba su hermano Jaime. Por muerte de Manfredo a manos de los franceses, a quienes el Papa había dado Sicilia, quedó como sucesor en este reino, y al ocurrir las «Vísperas sicilianas» contra la dominación francesa, Pedro III fue a dicha isla donde se le recibió como libertador, expulsando a los franceses. Fue excomulgado por el Papa y sus estados entregados al rey de Francia. Para poder contar con la ayuda de los nobles confirmó los Usatges y dio el «Privilegio general». Derrotó a los franceses que intentaban invadir el Principado, en el Coll de Panissars, donde murió el rey Felipe el Atrevido. Por renuncia de Sicilia a favor de su segundo hijo, Jaime, fue absuelto de las censuras eclesiásticas antes de morir. Se distinguió por su valor, sus dotes de político sagaz y enérgico, su amor a las letras y como precursor de la expansión española.
(1068 - Valle de Arán, 28 septiembre 1104)
Rey de Aragón, hijo de Sancho Ramírez a cuya muerte fue proclamado, además, rey de Navarra. Ayudó al Cid a ganar Gandía, y fue tanta su fama de guerrero que el Papa Urbano II le confirmó los privilegios que sus antecesores habían concedido a su padre. Se apoderó de Calasanz, Barbastro, Velilla y Ballovar. En 1104, después de haber talado la campiña circundante, llegó al pie de los muros de Zaragoza, pero regresó a Huesca sin conseguir tomar la ciudad. Posteriormente conquistó Bolea, y sitió Tamarite, muriendo en una expedición al Valle de Arán. Recibió una educación casi árabe - como casi todos los monarcas de su época - cuya lengua conocía a la perfección. Fue un guerrero de primer orden y le sucedió su hermano Alfonso.
(Newton, 14 mayo 1771 - 17 noviembre 1858)
Sociólogo inglés, que con su inteligencia y laboriosidad llegó a ser director, en 1790, de una fábrica de hilados de algodón en Glasgow, y, en 1800, de otra en New Lanark, en donde concibió el proyecto de reformar toda la sociedad por medio de varias obras, entre las que sobresale su «Libro de la nueva moral universal» (1826); los ocho puntos de que constaba su doctrina se pusieron en práctica en la fábrica que dirigía, sobre todo en lo relativo al trabajo de los niños y al mundo moral del obrero. Obtuvo del Parlamento inglés que redujese, en 1802, el trabajo a doce horas, y otras mejoras. Después, pidió que se limitara el trabajo a diez horas y media, prohibiendo el trabajo de los niños hasta los diez años, y la labor nocturna de los menores de dieciocho años. También se interesó por resolver el problema de los obreros sin trabajo, pero no encontrando apoyo, ni estatal ni particular, en sus proyectos, marchó a los Estados Unidos donde fracasó rotundamente. De vuelta a Inglaterra quiso implantar el cooperativismo, pero fracasó también al querer realizar sus teorías.