(Londres, 20 mayo 1806 - Aviñón, 8 mayo 1873)
Filósofo y economista inglés. Fue educado por su padre, el filósofo y economista Jacobo Miil. Colaboró en periódicos y revistas, defendiendo los derechos de las clases proletarias y la emancipación de la mujer. Se casó con una viuda apellidada Taylor, que fue "mi compañera ideal, inspiradora y autora en parte de lo que hay de mejor en mis obras", según afirmó el filósofo. Conoció a Bentham, amigo de su padre y jefe de la escuela utilitaria de la cual había de ser el biografiado el principal representante de su siglo. La primera obra que cimentó su fama de pensador fue "Sistema de Lógica", que contiene una de las doctrinas más originales y que más influencia han ejercido en la ciencia y en la Filosofía contemporáneas la de la inducción. Siguieron distintas producciones sobre economía, política, moral, religión y crítica filosófica, entre ellas "Principios de Economía Política" y por último, su "Autobiografía". Como economista es el continuador de Adam Smith: sus enseñanzas constituyeron durante varios años la base de la educación y de la enseñanza económica y sociológica de muchas Universidades inglesas, y aún hoy sus argumentos son utilizados para defender los principios clásicos de la escuela.
(París, 6 agosto 1638 -13 octubre 1715)
Filósofo y teólogo francés, ardiente defensor de Descartes a quien más adelante llegó a superar en renombre. Fue, además, matemático y físico, y en 1699 ingresó como miembro honorario en la Academia de Ciencias. Tenía un espíritu enamorado de la meditación, aunque no rehuía la polémica. Sus ideas están en «Conversaciones Metafísicas»; su ideología está impregnada de fideísmo y misticismo; en «Búsqueda de la verdad» establece los principios metafísicos de la moral. Es el creador del sistema filosófico llamado «ocasionalmismo» por el que niega la influencia reciproca entre el alma y el cuerpo; éste es una extensión o substancia puramente pasiva que no puede obrar por su propia eficacia sobre el espíritu, pero como es clara la correspondencia entre lo físico y lo espiritual en el hombre, es necesario recurrir a una potencia que no se encuentra en ninguno de estos dos seres; esta potencia es Dios, que quiere sin cesar que las modificaciones del cuerpo y del espíritu sean recíprocas. Su sistema se llama igualmente «Ontologismo o visión en Dios».
(Wrington, 29 agosto 1632 - Oates, 28 octubre 1704)
Filósofo inglés, que conoció a Hobbes y a Descartes y fue preceptor del hijo del conde de Shaftesbury. Tuvo que emigrar a Holanda por motivos políticos y regresó a la entronización de Guillermo de Orange. Compartió su actuación política con la especulación filosófica, exponiendo sus doctrinas en «Ensayo sobre el entendimiento humano», en el que combate la teoría de las ideas innatas y sostiene que la sensación y la reflexión son las dos fuentes de todas nuestras ideas, obra que suscitó una fuerte controversia a la que contestó Locke con su «Vindicación», en la que se defiende de la nota de ateísmo. Su influencia ha sido enorme, sobre todo en la Filosofía inglesa moderna. Es el que encauza la dirección empírica y de él proceden Berkeley, Hume, Reid y los positivistas ingleses, e incluso del problema crítico que culmina en Kant.
(Saint-Malo, 19 junio 1789 - París, 27 febrero 1854)
Filósofo francés. Después de una niñez y juventud llenas de dudas en su fe y en su vocación, abrazó el sacerdocio a los treinta y cuatro años de edad y escribió su «Ensayo sobre la indiferencia en materia de religión» en 1818, obra de las que forman época dado el estado de las almas. En 1821 publicó su «Defensa del Ensayo» para combatir a sus enemigos. Con Montalembert y Lacordaire fundó el periódico L'Avenir que al mismo tiempo que despertó las energías de los católicos para que supiesen reclamar en favor de su libertad, le atrajo sobre él la condenación de todo el catolicismo, llegando a ser condenado por el Papa Gregorio XVI, en cuyo punto fué abandonado por Lacordaire, que siguió en la obediencia a Roma. En 1834 escribió «Palabras de un creyente» del que el pontífice dijo que era «pequeño en volumen, pero enorme en perversidad», aun cuando su estilo es lo mejor que salió de su pluma. En 1836 y siguiendo su línea contraria a Roma, publicó sus «Asuntos de Roma» que lo llevaron definitivamente fuera de la Iglesia. Siguió escribiendo intensamente y, sobre todo en «Discusiones críticas», llega a la más alta expresión su enemistad al dogma católico.