(Pamiers, 13 mayo 1845 - París, 1924)
Compositor francés, discípulo predilecto de Saint-Saëns. Fué profesor de la Escuela de Niedermeyer y su primera obra conocida fué una «Sonata» para plano y violín. Compuso obras de todos los géneros y todas ellas llevan un sello de distinción y una personalidad tan marcada que es imposible confundirlas. Las cualidades predominantes de su arte son una técnica impecable, un conocimiento absoluto de todos los recursos del arte musical, un buen gusto innato y una claridad melódica que nunca cae en la vulgaridad. En la música íntima puede rivalizar con Schumann y Schubert. Fué maestro de capilla de San Sulpicio de París, organista de la Magdalena y profesor del Conservatorio. Entre sus composiciones para piano destacan «Romanzas sin palabras», cinco Impromptus, nueve «Preludios», once «Nocturnos», once «Barcarolas>> y ocho «Piezas breves». En la música de Cámara sobresale su Berceuse para violín y la famosa «Elegía», una de sus más exquisitas páginas musicales. Tiene Cuartetos y Quintetos, obras para arpa y violoncello, Suites para el teatro, varios dramas y la ópera «Penélope» (París, 1913), que es su obra maestra.
(Cádiz, 3 noviembre 1876 - Altagracia de Argentina, 14 noviembre 1946)
Compositor español. Estudió en Madrid con el maestro Pedrell y en 1905 obtuvo el premio de la casa Ortiz y Cussó, y el de Ópera española en concurso abierto por la Real Academia de San Fernando. En 1907 se perfeccionó en París, con Debussy. En 1913 estrenó en Niza «La vida breve», ópera en dos actos sobre libreto de Fernández Shaw. «El sombrero de tres picos» es un baile inspirado en la obra de Alarcón y escrito para la Compañía de Ballets Rusos de Diaghilew en 1919; «El amor brujo» (1915) ballet con la «Danza del fuego sobre letra de Martínez Sierra; «Noches en los jardines de España», «El retablo de Maese Pedro», inspirada en el Quijote. «Concierto de clavicémbalo» y algunas otras obras. Su técnica modernísima e impecable está al servicio de un gusto depurado y de una deliciosa y brillante inspiración, caldeada por el estudio asiduo del folklore nacional cuyos ritmos, cadencias, modalidades y ornamentación forman la entraña de sus composiciones, desenvolviéndose con un marcado sello personal. La producción de Manuel de Falla no es muy abundante, pero la alta calidad y la originalidad de sus creaciones, cada una de las cuales es una obra maestra, le califican como una de las grandes figuras de la música contemporánea, además de reconocérsele como el más ilustre representante de la moderna escuela española. El pintor Zuloaga hizo un magnífico retrato de Falla cuya ultima obra es una gran composición para coro, solistas y orquesta, inspirada en el poema simbólico «La Atlántida», de Verdaguer.
(Bérgamo, 29 noviembre 1797-98 -8 abril 1848)
Compositor italiano. Estudió en el Conservatorio de su ciudad natal, con tal aprovechamiento que por recomendación de sus maestros pasó al de Bolonia. Por desavenencias familiares respecto a su vocación; marchó a incorporarse a un regimiento militar. Estrenó su ópera «Enrique, conde de Borgoña». Imitó a Rossini y después a Bellini. Tenía gran facilidad melódica. Marchó a París, en 1835, y estrenó «Merino Falliero». De allí fué a Nápoles, donde compuso «Lucia de Lammermoor», que se considera la mejor ópera de este autor. Le valió el título de profesor del Colegio Real de Nápoles. En 1840 vuelve a París con «La hija del Regimiento» y «Los Mártires», que fracasaron. Más tarde, «La favorita», «Linda de Chamounix» y «Don Pascual». Fracasó de nuevo en «Don Sebastián de Portugal». Fué llamado a Viena como compositor y maestro de la Capilla imperial, pero se agudizó su antigua enfermedad de los nervios, por lo que fué llevado a París y luego a Bérgamo. Fué un gran conocedor de la técnica, y estuvo dotado de instinto dramático gozando en su época de gran popularidad, pero por no reunir las grandes cualidades de Bellini y Rossini, está muy olvidado actualmente. Compuso unas cincuenta óperas, seis cantatas, cinco colecciones de romanzas y dúos, siete misas, salmos e himnos, etcétera.
(Zelazowa-Wola, 22 febrero 1810 París, 17 octubre 1849)
A sus siete años realizó los primeros ensayos de composición, dictando a su maestro polonesas, mazurcas, valses, y una marcha que dedicó al Gran Duque Constantino. En 1829 hizo un viaje a Viena. donde, sus «Variaciones, opus 2», la «Cracoviana, opus 14» y sus «Improvisaciones» tuvieron gran éxito. En 1830 emprendió un largo viaje para dar conciertos en Alemania, Praga, Viena, y en 1831 llegó a París, donde había de residir hasta su muerte. En 1837 visitó Inglaterra, y en 1838-39, Mallorca, en compañía de la novelista «George Sand»; en la Cartuja de Valldemosa compuso alguna de sus mejores obras. En 1848 dió su último concierto en París y trasladóse a Inglaterra donde dió algunos recitales. Minada su salud por la tuberculosis volvió a París donde murió al cabo de algunos meses. Su obra comprende 3 sonatas, 58 mazurcas, 7 polonesas, 24 preludios, 27 estudios, 19 nocturnos, 4 baladas, 4 scherzos, 15 valses y otras piezas. Es el creador de un nuevo estilo pianístico de gran inspiración y sonoridad. Fué un ferviente patriota polaco durante toda su vida, y su corazón fué trasladado a la catedral de Varsovia.