(Toscana, a principios del s. V - Roma, 10 noviembre 461)
Consagrado Papa el 29 de septiembre del 440, su pontificado es uno de los más gloriosos por su gran actividad, dotes de administración y gobierno, acierto y energía en defender la verdad frente a los enemigos del catolicismo. Persiguió a los maniqueos de Roma y a los priscilianistas de España; por su consejo se reunió el primer Concillo de Toledo, el 11 de junio de 447, donde fueron condenados los errores de esta herejía. Contra Eutiques y Nestorio mandó reunir el Concilio de Calcedonia, en 451. para acabar con la herejía monofisita. Escribió ciento cuarenta y tres cartas y noventa y seis sermones que le han valido el título de «Doctor de la Iglesia>>. En sus obras inculca insistentemente las excelencias y prerrogativas de la Sede Romana. Cuando Atila amenazaba destruir Italia, salió a su encuentro junto al rio Mincio, y el bárbaro, subyugado por la fuerza misteriosa de las palabras de León I, accedió a su demanda y se retiró. Tres años más tarde también el Papa salió al encuentro de Genserico, rey de los vándalos, pero si bien no pudo evitar que sasaquearan Roma, consiguió que perdonaran la vida a los ciudadanos y que la ciudad no fuese pasto de las llamas.
(Roma, mediados del s. VIII - 11 junio 816)
Fue consagrado Papa el 26 de diciembre de 795. Sus enemigos intentaron asesinarlo al dirigirse a la Iglesia de San Lorenzo en Lucina. Marchó a Paderborn, donde se entrevisto con Carlomagno y se decidió a crear una dignidad cuyo principal título y honra fuesen los de proteger a la Iglesia de sus enemigos. Para ello, en la noche de Navidad del año 800, en Roma, el Papa León III coronó a Carlomagno como emperador para proteger a la Iglesia dondequiera que lo necesitara y por consiguiente con un poder que se extendía por todo el mundo. A la muerte de Carlomagno se descubrió otra conjuración para asesinarle y al ser condenados los autores, la conducta del Papa no fue del gusto de Ludovico Pío, con lo que los últimos años de su vida se vieron llenos de preocupaciones. Entre los edificios romanos construídos o restaurados bajo León III, figuran la capilla de San Dámaso, el Oratorio de la Cruz y el monasterio de San Martin.
(Florencia, 11 diciembre 1475 - Roma, 1.° diciembre 1521)
Se llamaba Juan de Médici y era hijo del duque Lorenzo de Medici. En 1506, ya cardenal, fue encargado por Julio II de expulsar a los franceses de Italia, siendo vencido en Ravena y hecho prisionero. Coronado Papa el 19 de marzo de 1513, se distinguió por el amor a las artes, común a la familia a la que pertenecía, y llamó a Roma a Rafael y a Miguel Ángel. Procuró la paz entre Luis XII de Francia y Maximiliano, pero no pudo evitar la guerra entre la primera y Venecia en 1513. Al invadir Italia Francisco II, el Papa se alió con el emperador Maximiliano y con el rey de España, aunque más tarde negoció la paz por separado con el rey de Francia. Trabajó cuanto pudo por organizar una Cruzada contra los turcos que al mando de Selim II se habían hecho muy temibles, pero no lo consiguió. Se celebró durante su pontificado el V concilio de Letrán, XVII de los ecuménicos. Durante sus últimos años tuvo lugar la rebelión de Lutero, y la expansión del protestantismo. Este Papa excomulgó a Lutero el 3 de enero de 1521, envió a la Dieta de Worms, como legado suyo, al cardenal Reander y dió a Enrique VIII, que escribió contra el hereje, el título de «Defensor de la Fe>>.
(Carpineto, 2 marzo 1810 - Roma, 20 junio 1903)
Su nombre era Joaquín Vicente Pecci, hijo del conde Ludovico Pecci. Fue ordenado sacerdote en 1837 y al año siguiente entró en la carrera diplomática siendo delegado del Papa en Benevento y Perusa. En 1843, obispo de Damieta, y Nuncio en Bélgica. En 1853 fue nombrado cardenal-obispo de Perusa, y durante los años de la unificación italiana mostró siempre gran energía y libertad de espíritu, en defensa de los derechos de la Iglesia. Subió al trono pontificio el 18 de febrero de 1878, restableciendo en 1884 las relaciones diplomáticas con Prusia, y en 1894 con Rusia, y mejoró las de Portugal, Inglaterra y Estados Unidos. Se restableció la jerarquía católica en Inglaterra, y se instituyó la del Japón. Intervino en la pavorosa cuestión social surgida al calor de los progresos de la industria moderna, publicando, en 1891, la trascendental encíclica Rerum Nova- rum, verdadera «Carta Magna» de las reivindicaciones del proletariado y en la que traza las relaciones que deben existir entre los patronos y los obreros; y en 1878 la encíclica Quod Apostólici contra el socialismo. Suyas son también Providentissimus Deus (sobre el estudio de la Sagrada Escritura), Libertas (contra el liberalismo), Aeterni Patris (aprobando el tomismo) y Testem benevolentiae (contra el materialismo).