(Sarzana, 1397 - Roma, 1455)
De modesta familia, fue educado por el célebre obispo de Bolonia Nicolás Alberghati. En 1446, en reconocimiento de sus legaciones en Alemania, fue nombrado cardenal, y el 19 de marzo de 1447 fue coronado Papa, como sucesor de Eugenio V. Gracias a su diligencia y a su extraordinaria benignidad y prudencia, pudo poner fin a los males que afligían a la Iglesia. Durante su Pontificado cayó Constantinopla en poder de los turcos, hecho que causó enorme impresión en su ánimo. Hizo un llamamiento para levantar una Cruzada, con objeto de rescatar dicha ciudad, pero la empresa no despertó ya ningún eco entre los príncipes cristianos. Fue uno de los más decididos protectores del Renacimiento, procurando incorporarlo a la filosofía cristiana. En su Corte hallaron asilo numerosos artistas y literatos, y a él se debe la fundación de la Biblioteca Vaticana, una de las glorias culturales de la Iglesia,
(? Roma, 13 noviembre 867)
Fue elevado a la dignidad pontificia el 24 de abril del 858 como sucesor de Benedicto III. Se distinguió por su energía en cumplir todos los deberes de su cargo, sin acobardarse ante los poderosos, defendiendo los derechos de la Iglesia y la santidad e indisolubilidad del matrimonio, y protegiendo a los débiles injustamente perseguidos. Tuvo varios obispos en contra, debido a su gran energía para combatir los abusos, y también tuvo que enfrentarse con el emperador Lotario y con Ludovico II. El año antes de ser elegido Papa, el legítimo patriarca de Constantinopla había sido injustamente depuesto y, en su lugar, elevado Focio, que ni siquiera pertenecía al clero. El Papa Nicolás I envió dos legados para que viesen por sí mismos y dictasen sentencias conforme a justicia. Los legados fueron infieles y dieron por buena la elevación de Focio. El Papa anuló tal sentencia, excomulgó a los legados y a Focio y contestó con gran dignidad y solidez a la injuriosa carta que Miguel III, emperador y protector de Focio, le había enviado. Nicolás I defendió con energía el concepto de monarquía eclesiástica universal, que habría de consolidarse por obra de Gregorio VII.
(Braine-l'Alleud, 21 noviembre 1851 - Bruselas, 28 enero 1926)
Cardenal arzobispo de Malinas. Estudió en las Universidades de París, Leipzig y Lovaina, ordenándose sacerdote en 1874, y fue prelado de Su Santidad en 1886. Hizo ilustre su nombre al fundar el Instituto Superior de Filosofía (1892) en la misma Universidad católica de Lovaina. El 15 de abril de 1907, le elevaba Pio X a la púrpura cardenalicia, alcanzando un ascendiente extraordinario entre la Juventud católica de su tiempo, por su celo y caridad pastoral. El objetivo general de toda su obra es la restauración y mejoramiento de la escolástica, para entrar en las corrientes modernas. Fundador de la Revue Néo-Scolastique y autor de obras como: "Curso de Filosofía" (1892-99), «Lógica» (1887), «Psicología», «Criteriología», «Definición filosófica de la vida» y «Retiro Pastoral» (1909), entre otros numerosos artículos.
(Carpineto, 2 marzo 1810 - Roma, 20 junio 1903)
Su nombre era Joaquín Vicente Pecci, hijo del conde Ludovico Pecci. Fue ordenado sacerdote en 1837 y al año siguiente entró en la carrera diplomática siendo delegado del Papa en Benevento y Perusa. En 1843, obispo de Damieta, y Nuncio en Bélgica. En 1853 fue nombrado cardenal-obispo de Perusa, y durante los años de la unificación italiana mostró siempre gran energía y libertad de espíritu, en defensa de los derechos de la Iglesia. Subió al trono pontificio el 18 de febrero de 1878, restableciendo en 1884 las relaciones diplomáticas con Prusia, y en 1894 con Rusia, y mejoró las de Portugal, Inglaterra y Estados Unidos. Se restableció la jerarquía católica en Inglaterra, y se instituyó la del Japón. Intervino en la pavorosa cuestión social surgida al calor de los progresos de la industria moderna, publicando, en 1891, la trascendental encíclica Rerum Nova- rum, verdadera «Carta Magna» de las reivindicaciones del proletariado y en la que traza las relaciones que deben existir entre los patronos y los obreros; y en 1878 la encíclica Quod Apostólici contra el socialismo. Suyas son también Providentissimus Deus (sobre el estudio de la Sagrada Escritura), Libertas (contra el liberalismo), Aeterni Patris (aprobando el tomismo) y Testem benevolentiae (contra el materialismo).