(Lotario Segni) (Anagni, 1160 - Perusa, 16 junio 1216)
De noble linaje, estudió en París, y Clemente III le nombró cardenal. Se retiró de la Corte pontificia durante el reinado de Celestino III y en esa época compuso obras ascéticas y de liturgia. En 1198 fué elegido para suceder a Celestino, y durante su pontificado, el más brillante de la Edad Media, la teocracia pontifical se convierte en un hecho tan positivo como la idea imperial, su concepto rival por el Dominium mundi. Para conseguirlo, se mezcló en la regencia del reino de las Dos Sicilias e intentó reconciliar a Felipe Augusto con Juan Sin Tierra. Predicó la Cuarta Cruzada. y dió carácter de tal a la lucha contra la herejía albigense y a la reconquista española contra los almohades. Su gran apoteosis fue el Concilio de Letrán, en 1215. Supo aunar, Inocencio III. el espíritu cristiano y y la eficacia política, siendo a su vez pastor de los fieles y defensor de los intereses pontificios.
(Cartagena, 5707 - 636)
De familia de santos, hermano de San Leandro. San Fulgencio y Santa Florentina, nació probablemente en el sur de la Península y fué durante casi cuarenta años Obispo de Sevilla. Presidió varios concilios, el más importante el IV de Toledo en 633. Consejero de reyes y hombre de confianza de San Braulio, compartió con él la tarea de mantener el prestigio, ya elevado, de la cultura de su patria. Su fama fué inmensa durante la Edad Media y se debe sobre todo a las «Etimologías», compilación enciclopédica de gran valor. Su obra histórica comprende una historia universal (Chronica) y tres historias de los godos, vándalos y suevos que son compilaciones de fuentes ya conocidas. En su Laus Hispaniae da pruebas de su sentimiento hispano-godo.
(Estridón de Dalmacia, 342 - Belén, 420)
Padre de la Iglesia y uno de sus hombres más ilustres. Después de sus estudios en Roma y otras ciudades, hizo vida de anacoreta en el desierto de Calcis; en Antioquía fue ordenado sacerdote y San Gregorio Nacianceno le instruyó, adquiriendo una sólida formación bíblica. Su carácter era vehemente y apasionado, poseía una erudición pasmosa y gran fuerza de trabajo. Su estilo es el mejor entre los Padres latinos. A la cabeza de sus escritos debe colocarse la célebre traducción de la Biblia, denominada «Vulgata» desde el siglo XII. De gran valor son los comentarios a otros libros del Antiguo y Nuevo Testamento, y obras de carácter polémico contra la herejía de los pelagianos. Su obra «Sobre los hombres eminentes» es el primer tratado de historia literaria de la Iglesia.
(Fuenterrabía, 1542 - Úbeda, 1591)
Santo célebre por su vida penitente, favorecido con carismas extraordinarios de mística, contemplación, don de milagros y profecía. Niño aún, cuidó a los enfermos pobres en Medina del Campo: más tarde entró en la Orden de Nuestra Señora del Carmen y fue el más insigne promovedor de la observancia de los Carmelitas Descalzos, visitando todos los conventos fundados por Santa Teresa. Como poeta fue superior a todos los de su tiempo y es autor de: «La subida al Monte Carmelo», «Noche oscura del alma», «Llama de amor viva», «Cánticos espirituales entre el alma y Cristo su esposo»; «Poesía» y «Avisos y sentencias espirituales». En sus estrofas deja escapar la superabundancia de su espíritu: «rechaza la imagen y la idea de lo visible y creado y en vez de expandirse en religiosa efusión, se reconcentra en sí mismo para no ver sino lo invisible o increado», según han dicho de él los críticos. Es una de las mayores glorias del Siglo de Oro español.