(La Rochela, 28 febrero 1683 17 octubre 1757)
Físico y naturalista francés. Siendo muy joven se dedicó ya a diversos estudios de observación, y a los veinticinco años de edad mereció ser nombrado miembro de la Academia de Ciencias, por encargo de la cual dirigió la «Descripción de los diversos Artes y Oficios». Su talento de sagaz investigador le hizo construir el termómetro de 80 que lleva su nombre; pero sus trabajos de mayor originalidad abarcan el campo de la Historia Natural, capacidad por la que pudo recibir el sobrenombre de «Plinio del siglo XVIII». A este campo se refieren sus obras «Memorias para la historia de los insectos» (1734), «Examen de la seda de las arañas», «Observaciones sobre las minas de turquesas» (1713).
(Koenigsberg, 6 junio 1436 Roma, 6 julio 1476)
Astrónomo alemán. Habiendo seguido sus estudios de Astronomía Matemáticas, pasó a Italia para abrir un curso de Astronomía en Padua. Fue nombrado obispo de Ratisbona. El Papa Sixto IV le llamó a Roma, y, allí murió, joven todavía. Por mandato de su maestro Purbach, finalizó la obra iniciada por éste, y que consistía en unos comentarios al «Almagesto», la obra de Claudio Ptolomeo. En su segunda obra, expuso sus creencias astrológicas. Pero su mejor libro fue impreso después de su muerte: De triangulis planis et sphericis (1561), que es el tratado más antiguo de Trigonometría publicado en Occidente, donde hizo resurgir, este libro, los estudios de la Geometría. Sus observaciones astronómicas, tituladas Ephemerides astronomicae ab anno 1475 ad annum 1506, fueron, al parecer, utilizadas por Vasco de Gama y Colón.