(? - Cerca de Augsburgo, 453)
Sus dominios abarcaban desde las orillas del Báltico hasta el mar Negro. Era él, el suyo, un pueblo de tribus semisalvajes, sedientas de sangre y botín. Al frente de sus hordas se propuso devastar los dos imperios romanos. Asoló Oriente, destruyendo infinidad de ciudades bizantinas y después emprendió su marcha hacia Occidente, atravesó el Rin por Basilea, y sembró la destrucción por donde pasó, aterrorizando la Galia. Pero en los Campos Cataláunicos, el 23 de febrero del 451, se enfrentó con el ejército organizado por Aecio, siendo derrotado Atila. Regresó a la Panonia, mas, poco meses después, atravesando los Alpes, penetró en Italia y llegó hasta Roma. La intervención del pontífice San León, el Grande, consiguió que Atila abandonara sus planes de conquista y regresara a su país, previo pago de crecido tributo. Pasó Atila. que fué llamado "el azote de Dios", sus últimos años, en su magnífico palacio a orillas del Danubio
(Toledo, marzo /junio 567)
Rey de los visigodos, en España. Consiguió el poder con la ayuda del emperador Justiniano, al que prometió, a cambio, las plazas del litoral comprendido entre Gibraltar y Valencia. El monarca bizantino envió un poderoso ejército, y vencido Agila, cerca de Sevilla, fué proclamado rey Atanagildo. Los bizantinos quisieron adueñarse de más territorio del pactado y el rey visigodo les declaró la guerra, deteniendo su avance hacia el interior de España. Fué un monarca de gran rectitud y moderación, que acabó con las guerras intestinas de la Península. Reinó pacíficamente sobre los pueblos godos de España, nombrando capital de sus Estados, Toledo. Casó a sus hijas, Brunequilda y Gelesuinda, con los reyes francos Sigiberto y Chilperico. Ambas se convirtieron al catolicismo. Algunos historiadores afirman que Atanagildo abrazó el catolicismo, en secreto, pocos años antes de su muerte.
(270? a. de J.C. - 221)
Yerno de Amílcar y sucesor de éste, en 229, en el mando de las tropas cartaginesas destinadas a someter el Sur y el Levante de la Península Ibérica. Su mayor acierto fue fundar Cartagena, excelente puerto a la vez que centro de una comarca rica y próspera. Siguió una política de atracción y simpatía, con lo que ganó la confianza de los íberos; no obstante, murió asesinado por un indígena que había jurado vengar la muerte de su amo. Le sucedió Aníbal, el hijo de Amílcar.
(247? a. de J.C. - 183)
Uno de los más geniales estrategas de todos los tiempos. Improvisador de maniobras de ataque. Hijo de Amílcar Barca, vino a España con su padre. Sucedió a Asdrúbal. En el año 219 puso sitio a Sagunto, originando con ello la segunda guerra púnica, cuyo episodio principal fue el paso de los Alpes por las huestes del general cartaginés (219-218 a. de J.C.), pues había jurado odio eterno a los romanos. Después de numerosas victorias, Aníbal fue expulsado de Italia, y deshecho en Zama Regia (202 a. de J.C.) por lo que hubo de refugiarse sucesivamente en la corte de Antíoco el Grande y en la del rey Prusias, en Bitinia. Se envenenó para no caer en manos de los legionarios de Roma, que exigían su entrega. Su política en España fue durísima, para lograr dominar a los indígenas, ferozmente independientes.