(1394 - Nápoles, 27 junio 1458)
Rey de Aragón, cuyo trono heredó el 2 de abril de 1416. El recelo y antipatía con que en un principio le miraron catalanes y aragoneses, se trocó en entusiasmo al comprobar su buen gobierno y éxitos militares. Consiguió el dominio rotundo de la Cerdeña y sometió Córcega. A petición de Juana, reina de Nápoles, combatió contra los ejércitos del duque de Anjou, que habían puesto sitio a Nápoles, y los derrotó. Regresó a España y durante su ausencia los genoveses tomaron Nápoles y Gaeta. Dirigióse de nuevo a Italia Alfonso V, pasando antes por Túnez, donde derrotó a los moros y puso sitio a Gaeta. No pudo tomarla y fue hecho prisionero. Recobrada la libertad sitió a Nápoles, conquistándola a la segunda tentativa. Falleció poco después de tomar dicha capital, en el castillo de Ovo. Un rasgo demostrativo de su magnanimidad fue el de acoger en su campamento, cuando sitió Gaeta, a los niños, mujeres y ancianos expulsados de la ciudad porque, según sus propias palabras, <<más quería no tomar la plaza, que faltar a los deberes de humanidad>>. Su corte fue una de las más brillantes del primer Renacimiento, perpetuando aún el Arco del Castel Nuovo su triunfo sobre la ciudad.
(1040 - Toledo, 30 junio 1109)
Rey de Castilla. Hijo de Fernando I. Le correspondió, en la división que hizo éste de sus estados, entre sus hijos, el reino de León, pero fue despojado de él por su hermano Sancho de Castilla. Se refugió Alfonso en la corte de Almamum, en Toledo; y en el castillo de Brihuega, que el árabe le dio en prueba de amistad, formó su corte. A la muerte de Sancho, los castellanos y leoneses le nombraron rey, tomándole juramento el Cid, en Santa Gadea, conforme no había sido cómplice del asesinato de su hermano Sancho. Llegó hasta Tarifa, en su lucha contra los moros, después de arrebatar varias ciudades al rey de Sevilla. Combatió a los almorávides y fue derrotado en Zalaca. Durante su reinado, los esposos de sus hijas, doña Urraca y doña Teresa, conquistaron, en nombre de Alfonso, varias plazas de Galicia, Portugal y Extremadura. Las crónicas y la leyenda juzgan desfavorablemente a este rey por su actuación respecto a las empresas del Cid Campeador. Su muerte fue seguida de un período de desorden, a raíz del matrimonio de su heredera, Doña Urraca, con Alfonso I de Aragón.
(1703 - Poleñino, 8 septiembre 1134)
Rey de Aragón, hijo de Sancho Ramírez. Sucedió a Pedro IV, su hermano, en 1104. Tuvo que renunciar al trono de Castilla, al que aspiraba por su matrimonio con doña Urraca, reina de los castellanos, por la oposición de éstos, que proclamaron a Alfonso VII, hijo del primer matrimonio de la reina. Su espíritu guerrero le impulsó a combatir a los moros, ganándoles veintinueve batallas, lo que le mereció el título de <<el Batallador>>. Entró en la Tudela en 1114, y puso sitio a Zaragoza, el cual tuvo que levantar por no secundarle los francos. De nuevo le puso cerco y rindósele Zaragoza, declarándola capital del reino. Después de apoderarse de varias plazas árabes, como Alhama, Briviesca y otras, llegando a los reinos de Valencia, Granada y Almería, intentó apoderarse de Bayona, pero tuvo que volver a España, temeroso del avance árabe en sus estados. Se enfrentó con ellos en Fraga, y , derrotados los cristianos, los moros llegaron a Monzón. Atacó Alfonso I de nuevo a los árabes en septiembre de 1134 y, herido en el combate, murió pocos días después.
(1042 - 15 agosto 1118)
Emperador de Constantinopla. Conquistó el poder con la ayuda del ejército, con el que se apoderó de Constantinopla. Trató enérgicamente de evitar la decadencia de su Imperio. Concertó una alianza con el emperador de Alemania, Enrique IV, y los venecianos, para detener la invasión del duque de Normandía, que había desembarcado en las costas de Iliria. Después de la derrota de Durazno el duque avanzó hacia la Macedonia, pero Alejo I rehizo su ejército y consiguió hacerle emprender la retirada, reconquistando las plazas perdidas. Tuvo que luchar con los turcos, los seldyúcidas y tártaros, para conservar la paz de su país. Impuso la disciplina en el ejército, fundó asilos y hospitales, reorganizó la administración y luchó contra las sectas religiosas en defensa de la Iglesia.