(Jesi, Marca de Ancona, 26 diciembre 1194 - Fiorentino, 13 diciembre 1250)
Emperador alemán hijo de Enrique VI y Constanza de Nápoles, nieto de Federico «Barbarroja». Antes de ser bautizado con el nombre de Federico, su padre ya le había coronado rey de los Romanos, por la dieta de Francfort en diciembre de 1196. Al morir la reina madre, dejó la tutela de su hijo al Papa, que lo confió al arzobispo de Roma. A los catorce años fué declarado mayor de edad, y poco después se casó con la hija del rey de Aragón, Constanza, viuda del rey de Hungría. En 1211 los príncipes alemanes le invitaron para ser coronado emperador, celebrándose la ceremonia solemne en Maguncia en diciembre de 1212. Hizo varias promesas al Papa, de difícil cumplimiento sin mengua de su soberanía, hasta que el Papa Gregorio IX hubo de excomulgarlo por incumplimiento, el 29 de septiembre de 1227.
(Veitsberg, 1121 - Cilicia, 10 julio 1190)
Emperador de Alemania apodado «Barbarroja», nieto del emperador Enrique IV, fué uno de los caracteres más vigorosos de la Edad Media. Una de sus más largas campañas tuvo por objeto Italia, llegando incluso a oponer cuatro antipapas al pontifice Alejandro III, comprometiendo de este modo la unidad católica. Más tarde se vió obligado a firmar el Tratado de Venecia, a reconocer al pontífice y a observar las treguas de paz. En Alemania luchó contra los grandes ducados para consolidar el poder real: se hizo coronar rey de Arlés, invadió Polonia, dió reyes a Bohemia y Hungría, extendiéndose su autoridad como en época de Carlomagno, aunque sin librarse de una excesiva ambición y una cruel tiranía. Quiso terminar santamente, y en 1188 hízose cruzado, pereciendo ahogado al pretender atravesar a nado el río Cidno en Cicilia.
(236 a. de J.C. 184)
General romano, que antes de alcanzar la edad legal, a sus veintiún años, era ya edil. Hijo de Lucio Cornelio Barbatus, y hermano de Publio Cornelio con quien compartió las campañas y la gloria, pertenecían todos a una ilustre familia patricia romana de la gens Cornelia. En el año 212 vino a España como procónsul, renovando con su actuación el prestigio militar de Roma. Venció a Asdrúbal en 208. pero no pudo impedir que Aníbal pasara a Italia. Organizó en el año 205, siendo ya cónsul, una expedición a África para librar a Italia de Anibal y atacar al enemigo en su misma patria. Obtuvo una serie ininterrumpida de éxitos militares y políticos, a pesar de las dudas del Senado y de las censuras de Catón. Cartago, aliada de Sifax, tuvo que pedir auxilio a Aníbal, que fué derrotado en Zama y dejó Italia. Escipión impuso a los cartagineses un tratado durísimo y terminó la segunda guerra púnica. Se le dió el sobrenombre de "el Africano". En 199 fué nombrado censor y en 194 cónsul por segunda vez y guerreó con Antíoco. Acusado nuevamente por Catón se defendió ante el pueblo recordándole sus antiguos triunfos. Se retiró de la vida pública y murió en el campo. Había demostrado gran afición por la cultura griega, y era hombre refinado y de costumbres dadas al lujo.
(Greenwich, 21 junio 1491 - Londres, 28 enero 1547)
Subió al trono en 1509, sucediendo a su padre, Enrique VII Tudor. Casó con Catalina de Aragón, hija de los Reyes Católicos. Siguió una política de acercamiento a España, especialmente a Carlos V, que luego dirigió, a raíz de la victoria de Pavia, hacia Francisco I. Su celo en la persecución del luteranismo le valió del Papa el titulo de «Defensor de la Fe»; pero se separó de la Iglesia Católica para fundar el «Anglicanismo», iglesia independiente, por no haber obtenido de Roma el divorcio que solicitó para casarse con Ana Bolena. Casó sucesivamente con seis mujeres, a dos de las cuales mandó decapitar. Cruel y vicioso, gobernó como un verdadero déspota. Le sucedieron sus hijos Eduardo VI, hijo de Juana Seymour, María Tudor, nacida del primer matrimonio, y, por último. Isabel, hija de Ana Bolena. A pesar del sombrío cuadro que se deduce de los caprichos amorosos y de las pasiones del rey, éste fué para Inglaterra la clave de su futura hegemonía.