(Le Mans, 5 marzo 1133 - Chinon, Francia, 6 julio 1189)
Rey de Inglaterra, fundador de la dinastía de los Plantagenet. Hijo de Godofredo Plantagenet, conde de Anjou y duque de Normandía, y de Matilde, hija de Enrique I, rey de Inglaterra, llega a ser, en 1149, duque de Normandía, conde de Anjou, del Maine y de Touraine y sucesor del duque de Bretaña, a la muerte de su padre. en 1151; casa en 1152 con Leonor, duquesa de Aquitania, divorciada de Luis VII; y a la muerte de Esteban, rey de Inglaterra, toma pacíficamente posesión del trono. Su reinado abarca tres periodos: durante el primero ocupóse en restaurar el orden y cumplir el tratado de Winchester; en el segundo se desarrolla la lucha con Sir Tomás Becket, después Santo Tomás de Cantorbery; y el tercero. trae, como consecuencia de esta lucha, una serie de revueltas y rebeliones. Si ejerció una efectiva autoridad sobre Inglaterra, el País de Gales, Escocia e Irlanda, su reinado está plagado de inconsecuencias y errores, y, lo que es peor, de crímenes.
(Oporto, 1394 - Sagres, 1460)
Infante de Portugal, hijo de Juan I y de Felipa de Lancaster, fué cuidadosamente educado; acompañó a su padre en la expedición a Ceuta, donde combatió con tanto ardor que Don Juan creó para él el ducado de Coimbra. Fijó su residencia en Tercena Naval (hoy Sagres), lejos del bullicio de la corte, con la idea fija de surcar el océano para nuevos descubrimientos. Sus arriesgadas expediciones causaron gran recelo en el Papa y en Enrique V de Inglaterra; pero Don Enrique había puesto todos sus pensamientos en el mar y así fueron descubiertas las islas de Porto Santo, Madera y el archipiélago de las Azores; pero era el mar Tenebroso el que le interesaba principalmente, y sus sueños se fueron realizando; doblóse el cabo Bojador, se descubrió Río del Oro, Tánger, cabo Blanco, cabo Verde, etcétera. De la Escuela Naval que él creó en Sagres surgieron los descubridores de las nuevas rutas y tierras citadas, que fueron Bartolomé Perestrello, Vaz Tejeira, Gonzalves Zarco, Gonzalo Velho Cabral, y Gonzalves Baldaya, todos impulsados por Enrique, el Navegante. Apasionado por la Cosmografía, fué un excelente matemático; aplicó el astrolabio a la navegación e inventó las cartas planas.
(Goslar, 1056 Lieja, 1106)
Emperador de Alemania, hijo de Enrique III y de Ana de Poitiers que ejerció la regencia, durante la cual los grandes señores camparon libremente por Alemania. Al llegar a la mayor edad, luchó por restablecer la autoridad real, especialmente en Sajonia y Baviera. Chocó con el Papa Gregorio VII por la cuestión de las «Investiduras>>, llegando, incluso, a deponer al Papa; éste le excomulgo, y Enrique, por miedo a que sus vasallos quedasen desligados del juramento de fidelidad, se humilló ante Gregorio VII en el castillo de Canosa de la Condesa Matilde de Toscana; fué perdonado, pero reincidió en su conducta anterior y el Papa le excomulgó de nuevo. Las victorias militares del Emperador amenguaron externamente los efectos de la excomunión hasta el punto de osar nombrar un antipapa: Clemente III. Los normandos saquearon atroamente Roma, y Gregorio VII huyó y falleció en el destierro. El Emperador murió oscuramente, después de alejarse Italia del Imperio y triunfar el prestigio del Papado.
(Guetaria, 1476 - Malasia, 4 agosto 1526)
Navegante español. Casi no sabemos nada de sus primeros años. En 1519 se embarcó al mando de un navío, en la expedición que Magallanes había emprendido para buscar un paso al mar del Sur que permitiese llegar a las Indias por el océano Pacífico, sin utilizar la ruta de los portugueses, por el sur de África. Habiendo encontrado dicha expedición el estrecho que se llamó de Magallanes, y habiendo llegado a las Filipinas, en Cebú murió Magallanes a manos de los indígenas. Elcano tomó entonces el mando de la expedición y llegó a las Molucas con tres naves. Después de sufrir indecibles penalidades emprendió el viaje de regreso a España por el cabo de Buena Esperanza, llegando a Sanlúcar el 6 de septiembre de 1522 con una sola nave, la «Victoria», y dieciocho tripulantes, después de haber dado la vuelta al Mundo por primera vez en un periplo de tres años y catorce días. El emperador Carlos V le concedió escudo de armas con un globo terráqueo con la divisa Primus circumdedistime. En 1525 partió nuevamente, al mando de Don García Jofre de Loaysa, en dirección a las Molucas, muriendo en la travesía. Su pueblo natal le ha erigido un monumento.