(558? a. de J.C. 486)
Rey de Persia, hijo de Histapes y sucesor de Cambises. Conquistó y destruyó Babilonia. Dividió su reino en veinte satrapías para facilitar la percepción de los tributos. Las satrapías eran administradas por sátrapas (gobernadores). Emprendió una expedición contra los escitas de Europa con un ejército de 700.000 hombres. Comenzó las guerras contra los griegos, que se llaman médicas, del nombre de los medos o persas. Para vengarse del apoyo que los atenienses habían dado a los jonios, envió dos expediciones contra ellos. La segunda, en que iba Hipias, el hijo de Pisístrato, fué derrotada en Maratón por Milcíades. a quien los atenienses habían confiado el mando.
(Medellin, 1485-Castilleja de la Cuesta, Sevilla, 2 septiembre 1547)
Conquistador de Nueva España, hoy Méjico. De noble familia, empezó sus estudios en la Universidad de Salamanca y quiso alistarse en las campañas del Gran Capitán, en Italia. No pudo llevar a cabo su proyecto por causa de una enfermedad y partió, en 1504, a Santo Domingo, donde ayudó a Ovando y siguió a Velázquez en la conquista de Cuba, en 1511. Casóse con Catalina Suárez Pacheco y fué nombrado alcalde de Santiago. Después del descubrimiento de Méjico por Grijalva fué encargado por el mismo Velázquez para la conquista de este país, aunque después se arrepintió y quiso retenerle. Partió a pesar de la oposición de Velázquez, el 18 de febrero de 1519, desembarcando en la isla de Cozumel. Sometió a los indios de Tabasco, que le ofrecieron veinte hermosas jóvenes, entre ellas la inteligente Marina, que tan útil había de serle más adelante. Fundó el puerto de Veracruz, quemó audazmente sus naves para impedir el regreso de sus tropas, venció a los valerosos tlaxaltecas y entró en la capital donde reinaba el emperador Moctezuma, a quien obligó a declararse vasallo de Carlos V. Luego tuvo que marchar a combatir contra las tropas que Velázquez había enviado, y a su regreso y a causa de la muerte de Moctezuma tuvo lugar la desgraciada «Noche Triste» al levantarse en armas los indígenas, de la que se repuso en la batalla de Otumba el 7 de julio de 1520. Con el final del cerco de Tenochtitlán (13 de agosto de 1521) quedó sometido todo el Imperio, que Cortés reorganizó magníficamente, demostrando sus cualidades de gobernante justo y previsor. Carlos V le nombró, el 15 de octubre de 1522, gobernador y capitán general de los territorios que había conquistado. Organizó, después, los descubrimientos y expediciones en América Central. En 1528 emprendió viaje a España donde fué muy bien acogido por Carlos V, que le nombró Almirante del Mar, del Sur y Marqués de Oaxaca, con cuantiosas rentas (1529). Por el contrario, los cortesanos le dispensaron mal recibimiento. Volvió a Nueva España (1530) donde sufragó varias expediciones, y descubrió California. Diez años después regresó, amargado, a España, donde llevó una existencia retirada y casi olvidado de todos.
(Marton York, 28 octubre 1728 Hawai, 11 febrero 1779)
Célebre marino y explorador inglés. En 1755 ingresó en la Marina de guerra. El Gobierno le confió la formación de la carta de navegar del río San Lorenzo. Realizó tres viajes. En el primero (1768-1771), y a bordo del Endeavour, descubrió la costa oriental de Australia. En el segundo con los barcos Adventure y Resolution atravesó el Círculo Polar Antártico (1772-1775). En el tercero y último (1776-1779) con los barcos Resolution y Discovery visito Tasmania y Nueva Zelanda, llegando hasta los 70º de latitud Norte. De regreso fué muerto por los indigenas en las islas de Hawai.
(Naissus, 27 febrero 274 Achyron, 22 mayo 337)
Hijo de Constancio Cloro y de la que fué Santa Elena. Al morir su padre en York, las legiones de Britania le proclamaban Augusto (25 julio 306) mientras los pretorianos proclamaban a Majencio. Estalló entonces la guerra civil y Constantino logró deshacerse de todos sus rivales de Occidente. Según los relatos de los historiadores de aquella época Eusebio y Lactancio, cuando se dirigía a Roma para combatir contra Majencio, vió en el cielo una cruz con esta leyenda: «Con esta señal vencerás»; y mandando poner la cruz sobre su estandarte (lábaro) derrotó a su rival en el Puente Milvio. En seguida, por el «Edicto de Milán» (313), terminó con las persecuciones a los cristianos. En 330 trasladó la capital del Imperio a Bizancio, a la que dió el nombre de Constantinopla (ciudad de Constantino), dejando Roma, para que fuera la capital de los Papas. Fué bautizado poco antes de morir. Le sucedieron sus hijos: Constantino, Constancio y Constante.