(Burgos, 23 noviembre 1221 - Sevilla, 4 abril 1284)
Rey de Castilla y León, hijo de Fernando III. Antes de ser proclamado rey, el 1.º de junio de 1252, arrebató a los moros Lorca, Cartagena, y en 1254, Jerez, Arcos de la Frontera, Medina Sidonia y Lebrija. En 1262, la flota castellana tomó Cádiz.
Aspirando al trono vacante de Alemania empleó grandes sumas de dinero para conseguir ser elegido, fracasando al fin. Durante su reinado, los castellanos sufrieron varias derrotas, luchando con los árabes, entre ellas la de Écija. Su labor cultural fué magnífica. Trató de unificar las leyes de la nación, otorgando los Fueros reales a cuantos pueblos le era posible. Fué hombre docto, versado en todas las ciencias y letras. Entre las obras escritas o producidas bajo su dirección, destacan: en las legislativas, el "Fuero Real," y el "Código de las Siete Partidas." Entre las históricas, "Estoria de Hespanna." Entre las literarias, las "Cantigas." Entre las didácticas, "Tablas Alfonsinas" y "Tratado de Ajedrez."
(Madrid, 28 noviembre 1857 - El Pardo, 25 noviembre 1885)
Rey de España, de la familia de los Borbones. El júbilo con que acogió su nacimiento el pueblo, no hacía prever la revolución de septiembre de 1868, que motivó su emigración a Francia, acompañando a su madre, la reina Isabel II. Abdicó ésta en él, en 1870, y este acontecimiento, unido a la abdicación de Amadeo de Saboya, aumentó los partidarios de Don Alfonso. Después de varias conspiraciones para restaurarle en el trono, fue proclamado rey el 28 de diciembre de 1874, por Martínez Campos, en Sagunto. Se le recibió en España apoteósicamente. Luchó, personalmente, con los ejércitos carlistas, que se resistían en el norte, y concluida esta guerra se firmó la nueva Constitución, el 30 de junio del mismo año. Por el Pacto de Zanjón se dió fin, en 1878, a la guerra de Cuba. Contrajo matrimonio con su prima María Mercedes, enlace muy simpático al pueblo, pero enviudó a los seis meses, casándose más tarde con doña María Cristina de Habsburgo. Alfonso XII restableció la paz en España y la encauzó hacia la prosperidad. Fue un rey grande, bueno y generoso, que dejó a su muerte una profunda huella de tristeza entre sus súbditos. Cuando una epidemia de cólera azotó Aranjuez, desoyendo la opinión de los políticos que se oponían a ello acudió a los hospitales para prodigar personalmente consuelo a los atacados. Al morir dejaba dos hijas; y el 17 de mayo de 1886 nació el ansiado heredero, del que en mayo de 1902 había de ser Alfonso XIII de España al ser declarado mayor de edad a los dieciséis años y jurar lealtad a la Constitución.
(Torrox, 940? - Medinaceli, 1002?)
Es el caudillo más célebre de la España musulmana. Su sobrenombre significa "El victorioso de Alá". Encargado del gobierno al morir Alhaken II, destacan entre sus hazañas guerreras: la expedición de Zaragoza, en el 982; en 984 devastó León, Astorga y Gormaz; en 985 tomó y saqueó Barcelona; en 937 destruyó Coimbra, levantándola de nuevo, anos más tarde. Llegó a Santiago, que arrasó, en el año 997, respetando la tumba del Apóstol Santiago. En todos los combates salió victorioso Almanzor, exceptuando el último en 1002, en el que fue derrotado al enfrentarse con Alfonso V de León y los ejércitos cristianos de Navarra y Castilla. Fue la terrible batalla de Calatañazor (Soria), que se prolongó durante todo un día. A consecuencia de las heridas recibidas y por la pesadumbre de la derrota, falleció Almanzor tres días después, en Medinaceli. Otra importante campaña durante su gobierno, fue la de África. Gran guerrero, amante de las letras y de las ciencias, a las que protegió, ejerció con prudencia el poder.
(247? a. de J.C. - 183)
Uno de los más geniales estrategas de todos los tiempos. Improvisador de maniobras de ataque. Hijo de Amílcar Barca, vino a España con su padre. Sucedió a Asdrúbal. En el año 219 puso sitio a Sagunto, originando con ello la segunda guerra púnica, cuyo episodio principal fue el paso de los Alpes por las huestes del general cartaginés (219-218 a. de J.C.), pues había jurado odio eterno a los romanos. Después de numerosas victorias, Aníbal fue expulsado de Italia, y deshecho en Zama Regia (202 a. de J.C.) por lo que hubo de refugiarse sucesivamente en la corte de Antíoco el Grande y en la del rey Prusias, en Bitinia. Se envenenó para no caer en manos de los legionarios de Roma, que exigían su entrega. Su política en España fue durísima, para lograr dominar a los indígenas, ferozmente independientes.
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