(Mâcon, 21 octubre 1790 - París, 28 febrero 1869)
Poeta francés, autor de «Meditaciones poéticas y religiosas» (1820), «El último canto de Childe Harold», «La muerte de Sócrates», «Viaje a Oriente», Jocelyn, Raphael, Graziella, Anatole France ha dicho de el que era la «encarnación de la poesía»; sus versos fluyen melodiosos, abundantes y espontáneos. Su obra es el reflejo de los pensamientos más nobles y elevados, y en ella no se encuentra el menor esfuerzo retórico. Lamartine pudo decir con justicia: Je chantais, mes amis, comme l'homme respire, por lo que llegó, quizá, a abusar de su fecundidad, careciendo de esa sobriedad y esa fuerza de concentración que caracteriza a otros poetas. Lamartine llegó a las más altas cimas de la poesía. En prosa escribió «Historia de los Girondinos», endeble desde el punto de vista científico y crítico pero escrita en un estilo cálido y vibrante.
(Marbacka, 1858-1940)
Novelista sueca, que pasó la niñez y parte de la juventud en la provincia donde nació, una de las que mejor conservaban las costumbres y antiquísimas tradiciones del país. A los veintidós años de edad se trasladó a Estocolmo, en cuya Escuela Normal hizo sus estudios, siendo nombrada luego maestra de Primera Enseñanza en Landskrona. En 1891 apareció su primer libro Gösta Berlings Saga («La leyenda de Gosta Berling>>) que obtuvo un éxito extraordinario y alcanzó, hasta 1904, seis ediciones. A partir de entonces quedó asegurada su fama y su bienestar y pudo realizar su sueño dorado, retirándose a su casa de Marbacka que abandonaba alguna vez para viajar por Europa, Egipto y Palestina. En 1907 se celebró el cincuentenario de su nacimiento, al que se asoció toda Suecia, sobre todo los escolares, pues entre ellos gozaba de gran popularidad. En 1909 recibió el Premio Nóbel. De sus obras se desprende una dulce poesía, un optimismo sereno y delicado. Otros títulos son «Los lazos invisibles», «Milagros del Anticristo», «Los reinos de Kungahälla», «La leyenda de la Corte», «Jerusalén», y «El tesoro del señor Arnés».
(Château-Thierry, 8 julio 1621 - París, 13 abril 1695)
Su primera obra es una adaptación del «Eunuco» de Terencio y «Adonis» que es de estilo preciosista. Obtuvo del ministro de Luis XIV, Fouquet, una pensión de 1000 francos anuales a cambio de sus versos, que fueron «Songe de Vaux». A la caída de su protector escribió «Elegía a las ninfas de Vaux» y en «Oda al Rey» pide clemencia para su amigo. Rompió con el preciosismo y escribió sus famosos «Cuentos», recuerdo de los de Boccaccio, habiendo tomado de Ariosto el titulado «Joconda». En 1668 publicó sus «Fábulas», donde, imitando a Esopo y a Fedro, hace protagonistas a los animales, satirizando a la sociedad de su tiempo y pintando un magnífico cuadro de costumbres. Las mejores son las tituladas «Los animales atacados por la peste» у «El cuervo y el zorro», con rasgos de tan acertada concisión acompañados de una naturalidad de expresión tan grande, que en pocas lenguas y literaturas neolatinas se registran giros tan felices de dicción y aun de concepto.
(París, 1645 - Versalles, 10 marzo 1696)
Escritor de costumbres francés. Fue preceptor de los hijos de Condé y vivió durante toda su vida en su palacio de Versalles. Escribió Les Caractères, que apareció en 1687, y de la cual se hicieron diez ediciones en pocos años. Las ediciones posteriores a la tercera fueron aumentadas en total en unos 700 caractères. El autor quiso sólo comentar la obra de igual título de Teofrasto, a quien tradujo, pero sobrepujó al original y sacó de la obscuridad a un genio que de otro modo habría sido ignorado. Su obra fue premiada con el ingreso del autor en la Academia Francesa en 1693, pues llevó la lengua francesa a un grado de perfección que no ha sido superado, colocándose, sólo con esta obra, al nivel de los más grandes autores del Siglo de Oro francés.
Página 88 de 196