(Reggio, 8 septiembre 1474 - Ferrara, 25 diciembre 1533)
Poeta italiano. Abandonó la carrera de Derecho para dedicarse a la literatura. Inspirándose en Plauto, escribió las comedias I Suppositi y Cassaria. Surgiendo por aquel entonces el renacimiento de la lengua italiana, Ariosto empezó a escribir en su propio idioma, y apareció su célebre poema Orlando. En 1520 su fama estaba extendida por toda Italia. Era Ariosto hombre de gran dignidad dentro de su pobreza, y de probada bondad. Su ascendencia en la literatura de su país fue notable, contribuyendo poderosamente al renacimiento de la lengua italiana. De sus obras, traducidas a varios idiomas, sobresalen: Orlando furioso, en prosa; las comedias <<Nigromante>>, y Scolastica, además de las dos ya citadas, y las <<Odas>> y <<Poesías>> latinas.
(Cerca de Vespignano, 1387 - Roma, 18 marzo 1455)
Pintor italiano. Tomó el hábito dominico a sus veinte años. Fra Angélico concebía el arte como un medio para expresar la grandiosidad de la religión. Creó una escuela de pintura personalísima, subjetiva y espiritualista, que no tuvo sucesores. Sus obras traducen su profunda fe, la santidad de su vida, y su dulzura. En 1436 se trasladó a Florencia para restaurar el convento de San Marcos. Eugenio IV, en 1445, le llamó para que decorase la capilla del Santísimo Sacramento del Vaticano. En Orvieto, pintó en la cúpula de la iglesia un «Juicio final», que, por sorprenderle la muerte, hubo de concluir Signarello. Poco antes de morir, pintó en el gabinete de trabajo del Pontífice romano los frescos inspirados en la «Vida y muerte de San Esteban y San Lorenzo». Entre las innumerables y principales obras de fra Angélico, se pueden citar: «La Coronación de la Virgen» y «Degollación de San Juan Bautista» (Museo del Louvre); «La Anunciación» (Museo del Prado) y «Escenas de la vida de San Cosme y San Damián» (Pinacoteca Antigua, de Munich).
(Odensae, 2 abril 1805 - Copenhague, 1875)
Poeta y novelista dinamarqués. De origen humilde, su primera poesía conocida "El niño moribundo", le atrajo la atención del poeta Oeshlenschlager y con su protección pudo ingresar en un colegio donde llevó a cabo su educación. A partir de su sátira «Viaje a pie del canal Holmens», no cesó su copiosa y constante producción de poemas, comedias, novelas y cuentos. Viajó muchísimo, visitando diversos países. Las impresiones de su viaje por España las describió en I Spanien (1863). Entre sus cuentos, plenos de imaginación y una gracia maravillosa, descuellan: «Historias y aventuras» y «Libro de imágenes sin imágenes». Publicó también algunos dramas. Sus obras han sido traducidas a casi todos los idiomas.
(Ferrol del Caudillo, 30 enero 1820 - Vigo, 4 febrero 1893)
Publicista y pensadora española. Desde jovencita demostró grandes dotes y aficiones literarias. Fue una autodidacta que aprendió por sí misma francés e italiano. Casó en 1847 con don Fernando García Carrasco, abogado y escritor con quien colaboró en el periódico «La Iberia», de tipo político. Escribió en 1850 «Historia de un corazón» y, en 1851, «Fábulas en verso». Al enviudar, en 1855, se retiró a Potes, en Santander, con sus hijos. En 1862 publicó «Manual del visitador del preso», que fue traducido a casi todos los idiomas europeos. Es autora también de un «Proyecto de Reglamento de cárceles» que no llegó a ponerse en práctica, escrito mientras desempeñaba el cargo de Visitadora general de cárceles de mujeres, con interesantísimos informes oficiales enviados al Gobierno durante el desempeño de su cargo.
Fueron premiadas por la Academia de Ciencias Morales y Políticas, las siguientes: «La beneficencia, la filantropía y la caridad», y «La instrucción del pueblo». Son interesantes también «Cartas a un obrero» y «Cartas a un señor». Llevó siempre una vida modesta y ejemplar, dedicada a la práctica de la caridad y al estudio de los grandes problemas de la criminalidad, la beneficencia y la sociología.*
Página 121 de 196