(Fiorenzicol, 31 de mayo 1664 - Roma, 16 junio 1752)
Cardenal y ministro español. Estudió la carrera eclesiástica en Italia. En 1714, siendo encargado de Negocios del duque de Parma en España, concertó la boda de Felipe V con Isabel de Farnesio. A partir de 1717, nombrado ministro por la reina y siendo ya cardenal, puede decirse que gobierna en absoluto España. Proporciona a los españoles arquitectos extranjeros para que les instruyan, corrige abusos, pone orden en la Hacienda, aumenta el ejército y la marina y levanta fábricas. Por orden de la reina Isabel intenta la reconquista de Milán, Nápoles, Silicia y Cerdeña, y con una poderosa flota se apodera de Cerdeña, en 1717, y de Silicia, en 1718. Inglaterra, Francia, Austria y Holanda firman una alianza y la escuadra inglesa derrota a la española. En 1719, por influencia de los aliados, es destituído Alberoni y marcha a Italia, donde se retira a un convento. A partir de 1734 es nombrado, sucesivamente, Legado de Rávena y Legado de Bolonia. Con el nombre de "Test" fueron publicados los manuscritos que escribió.
(Madrid, 17 mayo 1886 - Roma, 28 febrero 1941)
Rey de España. Hijo póstumo de Alfonso XII, reinó bajo la regencia de su madre, doña María Cristina, hasta 1902, que fue declarado mayor de edad. Destacan dos hechos en su reinado: Su actuación durante la primera Guerra europea y la Dictadura. Intervino cuando la primera guerra mundial, gestionando para que no se prolongara y aliviando la situación de las víctimas de la misma. Fue su situación tan humanitaria y caritativa que, al terminar el conflicto bélico, recibió gratitud de todos los países. La Dictadura sobrevino tras el golpe de Estado el 13 de septiembre de 1923, dado por el general Miguel Primo de Rivera, ante los disturbios sociales, que logró restablecer el orden. Bajo su gobierno se dio fin a la campaña de Marruecos, se impulsaron las obras públicas y tuvieron lugar las soberbias exposiciones de Barcelona y Sevilla (1929). Fue Alfonso XIII, un rey popular, inteligente y sencillo que se preocupó de su pueblo, impulsando cuanto podía representar lo que preveía el arrojo industrial.
Protegió la agricultura. Creó la ciudad Universitaria de Madrid. En abril 1931, ante el resultado de unas elecciones municipales (el 12 de abril) que dieron el triunfo a los republicanos, en las grandes ciudades, se trasladó al extranjero para evitar que estallase la guerra civil. Pasó parte de su exilio en Fantainebleau (Francia) y se trasladó a Roma, donde falleció. Su cadáver fue envuelto en el manto de la Virgen del Pilar, siendo enterrado en la iglesia de Nuestra Señora de Montserrat, de la Ciudad Eterna.
(Torjok, 1814 - Berna, 1876)
Revolucionario ruso. Abandonó la carrera militar, y, después de estudiar Filosofía, fijó su residencia en París, donde empezó como agitador político, entre los emigrantes polacos. Fueron confiscados sus bienes, en Rusia, por negarse a regresar a su patria. Tomó parte en los disturbios de Berlín y Dresde. Condenado a muerte por dos veces, le fue conmutada la pena y enviado finalmente, por Rusia, al Cáucaso, como simple soldado. Consiguió huir al Japón y de allí regresó a Europa, instalándose en Suiza. Fue uno de los jefes de la Internacional. Preconizó el ateísmo, la abolición de clases, la igualdad de los sexos, la propiedad en común de las riquezas y la desaparición del Estado. Fue expulsado de Francia, con Carlos Marx, por el Congreso de La Haya, por intentar un movimiento comunista en Lyon, en 1872. Creó la Federación Jurasiana, semilla del anarquismo. Sus obras más conocidas son: «El Imperio Knóstico-germánico e Internacional»; «Dios y el Estado»; «El catecismo Revolucionario» y «Los Principios de la Revolución».
(957 - 1025)
Emperador bizantino. En el año 986, se libró de la tutela del chambelán Basilio, que ostentaba realmente el poder, usurpándoselo a él y a su hermano Constantino IX de Asia. Fué, Basilio II, un gran emperador, que venció al rey de Bulgaria tras terrible lucha. Se le llamó «el matador de búlgaros», por ordenar sacarles los ojos a 15.000 de ellos, dejando, de cada ochocientos, uno con sólo un ojo, para que condujera a los demás a su patria. Conquistó, también, Serbia y Crimea, y afianzó en Italia el poder de Bizancio, contra Alejandría. Puso fin a la invasión de los rusos y luchó contra los sarracenos.
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