(Pescara, 12 marzo 1863 - Gardone, 2 marzo 1938)
Poeta, novelista y autor dramático, italiano, célebre por sus obras y por su intervención en la vida política de su país. Fue, su vida, una auténtica obra de arte, novelesca y luminosa. La inspiración inicial de D'Annunzio fue patentemente sensual. La genial actriz Eleonora Duse, con la que tuvo relaciones amorosas, fue intérprete de sus obras. Rindió culto al esteticismo, fusionando el simbolismo con el culteranismo. Incomprendido al principio por los italianos, estableció su residencia en Francia. Al proclamarse la Gran guerra, llegaron los días de mayor gloria para D'Annunzio. Se convirtió en el poeta nacional, que impulsó a su pueblo hacia las más audaces empresas patrióticas. Perdió el ojo derecho en la guerra, y su valentía como soldado fue premiada con el grado de teniente coronel. El rey de Italia le concedió el título de Príncipe de Montenerroso en 1924. Sus obras han sido profusamente traducidas. De su copiosa producción literaria, citaremos: el drama «La Nave»; las novelas «El placer», «La Virgen de la Roca»; los cuentos comprendidos en «Le novelle della Pescara»; la tragedia pastoril «La hija de Jorio» (1904). Entre sus obras político-literarias, descuella Per l'Italia degli italiani (1923).
(Ferrol del Caudillo, 30 enero 1820 - Vigo, 4 febrero 1893)
Publicista y pensadora española. Desde jovencita demostró grandes dotes y aficiones literarias. Fue una autodidacta que aprendió por sí misma francés e italiano. Casó en 1847 con don Fernando García Carrasco, abogado y escritor con quien colaboró en el periódico «La Iberia», de tipo político. Escribió en 1850 «Historia de un corazón» y, en 1851, «Fábulas en verso». Al enviudar, en 1855, se retiró a Potes, en Santander, con sus hijos. En 1862 publicó «Manual del visitador del preso», que fue traducido a casi todos los idiomas europeos. Es autora también de un «Proyecto de Reglamento de cárceles» que no llegó a ponerse en práctica, escrito mientras desempeñaba el cargo de Visitadora general de cárceles de mujeres, con interesantísimos informes oficiales enviados al Gobierno durante el desempeño de su cargo.
Fueron premiadas por la Academia de Ciencias Morales y Políticas, las siguientes: «La beneficencia, la filantropía y la caridad», y «La instrucción del pueblo». Son interesantes también «Cartas a un obrero» y «Cartas a un señor». Llevó siempre una vida modesta y ejemplar, dedicada a la práctica de la caridad y al estudio de los grandes problemas de la criminalidad, la beneficencia y la sociología.*
(Odensae, 2 abril 1805 - Copenhague, 1875)
Poeta y novelista dinamarqués. De origen humilde, su primera poesía conocida "El niño moribundo", le atrajo la atención del poeta Oeshlenschlager y con su protección pudo ingresar en un colegio donde llevó a cabo su educación. A partir de su sátira «Viaje a pie del canal Holmens», no cesó su copiosa y constante producción de poemas, comedias, novelas y cuentos. Viajó muchísimo, visitando diversos países. Las impresiones de su viaje por España las describió en I Spanien (1863). Entre sus cuentos, plenos de imaginación y una gracia maravillosa, descuellan: «Historias y aventuras» y «Libro de imágenes sin imágenes». Publicó también algunos dramas. Sus obras han sido traducidas a casi todos los idiomas.
(Cerca de Vespignano, 1387 - Roma, 18 marzo 1455)
Pintor italiano. Tomó el hábito dominico a sus veinte años. Fra Angélico concebía el arte como un medio para expresar la grandiosidad de la religión. Creó una escuela de pintura personalísima, subjetiva y espiritualista, que no tuvo sucesores. Sus obras traducen su profunda fe, la santidad de su vida, y su dulzura. En 1436 se trasladó a Florencia para restaurar el convento de San Marcos. Eugenio IV, en 1445, le llamó para que decorase la capilla del Santísimo Sacramento del Vaticano. En Orvieto, pintó en la cúpula de la iglesia un «Juicio final», que, por sorprenderle la muerte, hubo de concluir Signarello. Poco antes de morir, pintó en el gabinete de trabajo del Pontífice romano los frescos inspirados en la «Vida y muerte de San Esteban y San Lorenzo». Entre las innumerables y principales obras de fra Angélico, se pueden citar: «La Coronación de la Virgen» y «Degollación de San Juan Bautista» (Museo del Louvre); «La Anunciación» (Museo del Prado) y «Escenas de la vida de San Cosme y San Damián» (Pinacoteca Antigua, de Munich).
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