(Sarrelouis, 10 enero 1769 - 7 diciembre 1815)
Mariscal de Francia, duque de Eichingen y príncipe de la Moscova. De cuna humilde, siguió la carrera militar con verdadera vocación, intervino en la Revolución francesa y ganó para Napoleón las batallas de Engen, Ingolstadt, Moeskirch y Hohenlinden, siendo llamado «valiente entre los valientes» y también «el León rojo». Vino a España apoyando las operaciones sobre Madrid. En la campaña de Rusia tomó parte en la victoria de Borodino y, decidida la retirada, mandó la retaguardia en aquella desastrosa operación, que costó medio millón de muertos a las tropas napoleónicas. Fue uno de los generales que obligaron a Napoleón a abdicar, y rindió vasallaje al nuevo rey Luis Felipe después de la Restauración. A pesar de ello, durante el Imperio de los Cien Días se acercó nuevamente a Napoleón, quien no le censuró la traición pasada. Al ser derrotado Napoleón definitivamente en Waterloo, fue fusilado en los jardines de Luxemburgo.
(San Petersburgo, 10 mayo 1868 - Ekaterimburgo, 16 julio 1918)
Zar de Rusia, hijo mayor de Alejandro III y de la princesa danesa Damar de Dinamarca. Sucedió a su padre en 1894, se alió con Prusia, inició la Conferencia de la Paz de La Haya; en el mismo año hizo la guerra contra el Japón, que a Rusia le costó Manchuria y Corea. Introdujo en su Imperio reformas constitucionales. Contribuyó al desenvolvimiento de la actividad económica, a la producción agrícola y al progreso textil y metalúrgico, favorecido por un sistema aduanero casi prohibitivo. La Deuda había sido convertida y la circulación metálica restablecida; pero la industrialización creó la formación de los partidos revolucionarios. En 1905 estalló una revolución, que fracasó. Entró en la primera Guerra mundial (1914-18) a favor de Francia, sufriendo numerosas derrotas las tropas rusas frente a las alemanas. Cuando en febrero de 1917 estalló la revolución bolchevique, abdicó en su hermano el Gran Duque Nicolás, y se retiró a Crimea. Pero fue preso y conducido primero a Tobolsk y luego a Ekaterimburgo, en los Urales, donde después de varios meses de sufrimientos fue asesinado juntamente con la zarina Alejandra Feodorovna, el zarevitch y otros miembros de la familia imperial, por el soviet comunista. Se ha forjado la creencia de que se salvó de la matanza la hija menor, la Gran Duquesa Anastasia, y de que vive todavía, existiendo varias versiones de la misma historia.
(Jerez de los Caballeros, 1475? - Acla, 1519)
Navegante español, descubridor del Pacífico. Era hombre ambicioso y de gran diplomacia. Se estableció en la isla Española, de donde tuvo que huir a causa de las deudas. Se dirigió a Darién, en el golfo de Urabá, y reconoció el rio Atrato, al que llamó «Grande de San Juan». Por la información del hijo del cacique indio Comogre supo la existencia del tan buscado mar del Sur, Con 190 hombres y mil indios para la carga partió el 1.º de septiembre de 1513, atravesó por primera vez el istmo de Panamá durante veinte días entre bosques, ríos y pantanos, hasta que el 25 del mismo mes lo divisaron desde la última cima, y, por la tranquilidad que presentaba, le llamaron «Pacífico». Llegaron a sus orillas el día 29 y tomó posesión de él en nombre de los reyes de Castilla y Aragón, dando al pequeño golfo en que se encontraba el nombre de Golfo de San Miguel, en atención a la festividad del día. Regresó a Darién el 14 de enero de 1514 y envió a España a su compañero Pedro de Arbolacha con el «quinto» de oro y perlas para los monarcas y para dar cuenta de su descubrimiento. Le nombraron Almirante del Pacifico y Gobernador de Panamá, pero enviaron a Pedrarias Dávila como gobernador de Darién. Este tenía instrucciones para formar causa contra el descubridor por sus deudas y fugas anteriores. Después de un intento de conciliación, Balboa fue acusado de traición y degollado.
(Roma, 6 enero 1587 Toro, 22 julio 1645)
Político español. Hijo de Don Enrique de Guzman, segundo Conde de Olivares y embajador de España en Roma, fue nombrado gentil-hombre de cámara, para su hijo, por Felipe III y supo captarse completamente la confianza del príncipe por lo que al subir al trono Felipe IV, fue su ministro y valido omnipotente persiguiendo a los servidores de su padre. Desencadenó la guerra de Holanda, que terminó con la independencia de dicho país; y también las sublevaciones de Cataluña y de Portugal que logró su independencia. Atrajo sobre si la enemistad del pueblo español hasta que la influencia de la reina decidió la caída del valido, que fue desterrado a Loeches y luego a Toro, donde murió. Era inteligente y activo trabajador, íntegro, terco, colérico, y desgraciado en sus planes. Fue protector de literatos y artistas tan celebrados como Rioja y Velázquez.
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