(Castello della Pieve, 1446 - Fontignano, 1524)
Pintor italiano, maestro de Rafael y príncipe de la escuela pictórica de Umbría. Fue discípulo, seguramente, de Piero della Francesca. Después de establecerse y trabajar en Florencia y Toscana fue llamado a Roma para decorar los muros de la Capilla Sixtina. siendo la mejor de estas pinturas al fresco, «La entrega de las llaves a Pedro». Luego volvió a Florencia y pintó en varias ciudades italianas, acreditándose por sus frescos, aunque también sobresalió en las pinturas sobre caballete como la «Asunción», «La Virgen en la gloria», la «Crucifixión», la «Anunciación», la «Resurrección», la «Transfiguración», el «Descendimiento de la Cruz», etc. Sus contemporáneos apreciaban, sobre todo, el encanto de sus «Vírgenes» de rasgos finos y jóvenes; y además tenía grandes cualidades de retratista. Fue un pintor cuyas obras ya en vida se veían solicitadísimas y a primeros del siglo XVI alcanzaron gran éxito, no sólo por los temas sino por la técnica moderna y por el equilibrio y armonía.
(Las Palmas, 10 mayo 1843 - Madrid, 4 enero 1920)
Renovador de la novela española y autor dramático, precursor de la «generación del 98». Su juventud, en Canarias, queda descrita en sus «Memorias de un desmemoriado». Estudió Leyes en Madrid sin gran aprovechamiento, pues era gran aficionado al dibujo, a la música y a la literatura. Su primera obra se titula «La fontana de oro» y desde ella ya definió su actitud. Tuvo firme amistad con el escritor Pereda, a pesar de sus ideas opuestas. Su labor es extraordinaria y fecunda. Escribió los «Episodios Nacionales» donde con brillantez, realismo, colorido, emoción y amenidad glosó la guerra de la Independencia («Trafalgar», «La Corte de Carlos IV», «El 19 de Marzo y el 2 de Mayo», «Bailén», «La batalla de los Arapiles»), llena de vigor, pasión y patriotismo; su protagonista es Gabriel Araceli. En la segunda serie el protagonista es Salvador Monsalud, no héroe sino político, encarnación del liberalismo escéptico y exaltado, Veinte años más tarde escribió otras dos series, relatando los sucesos políticos del reinado de Isabel II, y luego añadió todavía seis volúmenes, hasta la Restauración. Gran maestro de la novela realista, Galdós escribió también, entre otras: «Fortunata y Jacinta», «Doña Perfecta», «Marianela», «La familia de León Roch», «Misericordia». Dramaturgo de ideas extraordinarias, hay que citar sus dramas: «El abuelo», de rasgos shakespearianos; «Electra», «La loca de la casa», у «Саsandra».
(Saluzzo, 25 junio 1789 - Turín, 1 febrero 1854)
Poeta y escritor italiano. De joven pasó a Milán donde, llevado por su afán literario, conoció a Fóscolo, Madame Staël, Schlegel, Byron y otros. De aquella época su más famosa obra es Francesca da Rimini, que recorrió triunfalmente toda Italia y fue traducida al francés, y también al inglés por el propio «Lord Byron». Condenado a muerte por sus actividades en pro del Resurgimiento de Italia, le fue conmutada la pena por unos años de cárcel, después de los cuales escribió «Mis prisiones» (Turín, 1832), que fue traducida a todas las lenguas cultas y en la que condenaba la dominación austríaca en Italia. El éxito inmenso de esta obra se justifica por la piedad que inspiró el autor, por la sencillez clásica y serena de su estilo, por la emoción que rebosa de todas sus páginas y por la fidelidad y delicadeza de las descripciones y del análisis. En realidad fue un escritor de segundo orden, al que las circunstancias hicieron autor de una obra inmortal.
(Orleans, 7 enero 1875 - Pléssis-l'Évêque, 5 noviembre 1914)
Escritor francés, que abandonó los estudios del magisterio para dedicarse con entusiasmo a la cuestión social, publicando «Rouen», poema que exaltaba el advenimiento de la república socialista universal. Dirigió una librería socialista y luchó por la revisión del proceso Dreyfus. Publicó en 1900 los Cahiers de la Quinzaine, de los que era autor, impresor y editor. Su socialismo era esencialmente místico, y al triunfar algunas de las ideas por las que había luchado, creyó que habían sido explotadas y envilecidas y lo proclamó violentamente. En 1905 escribió «Nuestra patria» a la que siguió «Nuestra juventud», «El dinero», etc., contra los que creía ponían en peligro el alma francesa y el suelo de Francia. De sus profundas meditaciones sobre la vida de las heroínas Juana de Arco y Santa Genoveva compuso en 1910 «Misterio de la Caridad de Juana de Arco», donde se encuentran algunas de las páginas más asombrosas que haya inspirado el drama del Calvario. Se convirtió al catolicismo y alternó sus publicaciones con meditaciones religiosas. En la primera Guerra mundial pidió se le destinara al frente y murió en la batalla del Marne, siendo varias veces citado en la orden del día por su heroísmo.
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